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Reestructuración

Reestructuración

Entrevistador: ¿A que te refieres cuando hablamos de reestructuración?
AEE: Reestructuración es un término que se usa mucho en la empresa y se aplica cuando la situación de la misma empieza a reclamar cambios.
Dice el diccionario de la RAE que reestructurar es modificar la estructura de una obra, disposición, empresa, proyecto, organización, etc…
¿Por qué es el tema para mí hoy? Porque estamos en época de reestructuración, todas la crisis, bien globales o sectoriales, conducen irremediablemente a una reestructuración. Es la famosa frase de “renovarse o morir”, una reestructuración de sectores, de empresas y por qué no de nosotros mismos.
Entrevistador: Cuando hablas de reestructuración parece como si trataras de cambios muy radicales.
AEE: Quizás no se trate tanto de cambios radicales como de cambios profundos. Nuestro entorno y nuestras circunstancias han cambiado. Cuanto antes nos demos cuenta de ello y nos pongamos manos a la obra, menos nos veremos perjudicados. Llevamos ya más de un año de crisis y en ella hemos visto “morir” muchas empresas y proyectos que en otra época fueron exitosos. Estamos sufriendo en nuestras carnes cómo nuestros más preciosos sueños son hoy por hoy inviables.
La reestructuración se palpa en el ambiente. De hecho una gran compañía española (Acciona) lo ha hecho motivo de su campaña publicitaria “RE_”, donde añadiendo este prefijo nos invita al cambio RE_Acciona, replantea, revindica, reclama, reorganizar, etc….
Entrevistador: ¿Ya hay quien se esta reestructurando?
AEE: La crisis, que en un inicio ha sido principalmente financiera, esta suponiendo que este sector se reestructure de una manera a veces escandalosa y otras en un poco a poco. Así ha habido intervenciones, fusiones, reestructuración de plantilla, cambios en la política de remuneración etc…Dando lugar a que dentro de unos años nuestro sistema financiero, y quizás el del resto del mundo, no sea el mismo de hoy.
Y así esta ocurriendo también con otros sectores golpeados muy intensamente por la crisis, donde la reestructuración ha sido no buscada sino provocada por la misma. Es el caso del sector automovilístico o el de la construcción. A la reestructuración de plantilla o procesos, le ha acompañado la deslocalización, demostrando que en esta aldea global, la globalización económica unas veces nos beneficia y otras nos perjudica.
Entrevistador: Un cambio profundo no tiene pinta de ser fácil.
AEE: No lo es. La reestructuración pasa por cambiar de verbo, cambiamos el verbo tener por el verbo ser. Por la sencilla razón de que no se puede tener felicidad, pero si se puede ser feliz.
Así dejaremos de tener una empresa, para ser una empresa. No tenemos clientes, estamos con los clientes.
Las empresas no hacen otra cosa que atender las necesidades del mercado; las empresas producen lo que demanda el mercado. Yo no vendo lo que quiero vender o me interesa si no lo que quiere el mercado o necesita el mismo.
No nos olvidemos que es una crisis de consumo, se ha dejado de consumir todo para consumir lo necesario. Todo lo que no es necesario sobra. Así lo entendió Mercadona quien eliminó de su surtido referencias para abaratar el precio global de la cesta; muchos lo tildaron de estrategia arriesgada pero lo cierto es que les está funcionando.
Quien se mantiene es el que es capaz de darle al el mercado lo que demanda, lo hace ajustando su márgenes y de la forma mas profesional posible. Este sería el caso de Hipercor, quien ha bajado sus márgenes aunque no su servicio y se mantiene gracias a eso.
Inditex, la gran firma española de la moda, ha llegado a un acuerdo sin precedentes con sus trabajadores para mantener el empleo, obviando las políticas económicas que no llegan.
En el mercado actual no hay financiación para casi nadie. No se venden casas, no porque no haya demanda o los precios aún sigan siendo altos, sino por que no hay financiación, no se conceden créditos.
Pero lo que no puede faltarnos es imaginación, Nueva Rumasa a conseguido financiación, creo que va ya por la tercera emisión de pagarés garantizados y con ellos realiza sus proyectos de inversión.
Por tanto es tiempo de reinventar, de reestructurarnos, adaptarnos al cambio radical que nos esta suponiendo esta crisis. Es evidente que este terremoto llamado crisis nos ha levantado la casa probablemente desde los cimientos y tendremos que reconstruirla pero esta vez adaptándola a las condiciones sísmicas.
Entrevistador: ¿Claves para la reestructuración?
AEE: Las claves para la reestructuración son un catálogo de virtudes, quizás más propias de los santos que de pecadores como nosotros, pero son la base para reestructurar nuestro negocio:
1. Empatía, ahora más que nunca tenemos que pensar en el cliente, en sus gustos y necesidades. También nos debemos de meter en los zapatos de nuestros trabajadores, conociendo sus problemas y necesidades, sabremos como incentivarlos y motivarlos. Incluso tendremos que saber ahora más que nunca que es lo que hace la competencia, con qué problemas se encuentran ellos y como los resuelven.
2. Humildad, porque la prepotencia y la soberbia no son valores fiables ahora. Decía Descartes que “la humildad es la llave que abre todas las puertas”. Debemos reestructurarnos partiendo de lo esencial y lo sencillo, la base del negocio.
3. Paciencia, perseverancia y constancia, saber esperar a que los resultados después del esfuerzo vayan llegando. Perseverar, seguir intentándolo corrigiendo los errores y, por supuesto, ser constantes y no desfallecer ante las dificultades.
4. Valor, es momento de decisiones fuertes y serias donde debemos demostrar nuestra madurez como empresa y como personas.
5. Generosidad y servicio, ahora mas que nunca tenemos que dar primero para recibir después, ya no nos podemos dirigir a los clientes ni al resto pidiendo sino ofreciendo con generosidad y servicio. Para que nuestro producto aumente su valor intrínseco.
6. Colaboración y confianza, no es momento de disputas, roces y rencillas. Sino de confiar unos en los otros y colaborar al máximo, trabajando a veces codo con codo.
7. Motivación, tener un objetivo un motivo que guie la reestructuración.
8. Trabajo, mucho trabajo. Parafraseando a Picasso, esperaremos que la inspiración nos pille trabajando.

Al principio de la crisis hablamos aquí que esta iba a ser larga, profunda y que nos iba a afectar a todos, como así esta siendo. Muy pocos pueden decir que estén haciendo el “agosto” en ella o que simplemente no va con ellos. Así los que no cayeron solo se atreven a afirmar que se mantienen. En este naufragio muy pocos están montados en los botes salvavidas y la incertidumbre se ha apoderado de todos.
Lo de Acciona no deja de ser una campaña publicitaria, pero debería hacernos reaccionar. La crisis ha sido rápida y profunda y la reacción debe de estar a esa altura. Por tanto debe de ser rápida y profunda también, no valen parches, y no hablo de política. Habló del ámbito en el que todos tenemos influencia directa, nuestra vida y nuestras empresas y proyectos.
El planteamiento de empresa y vida que hasta la fecha hemos llevado a cabo necesita una reestructuración.

Toma de decisiones

Toma de decisiones

Entrevistador: Hoy toca hablar de la toma de decisiones, puesto que bien mirado estamos continuamente decidiendo cosas.
AEE: Efectivamente el día es cúmulo de decisiones unas más importantes y trascendentales que otras, pero siempre decisiones al fin y al cabo. Las personas que toman las decisiones asumen una responsabilidad, en el caso de la empresa suele ser el gerente o administrador y convierten dichas decisiones en trascendentales para el de venir de la misma. Pero en el entorno familiar es similar, desde escoger la casa donde vivir, el colegio de los niños o el coche que vamos a usar. Todas estas decisiones nos afectan o condicionan nuestra vida.
Entrevistador: En lo tiempos que corren de crisis, nos vemos obligados a tomar muchas y difíciles decisiones. ¿Hay algún método para ayudarnos a discernir como escoger la mejor alternativa?
AEE: Los psicólogos y otras disciplinas muy sesudas nos dan métodos para casi todo, así que sí existe ese método o esa disciplina que nos ayudará en la toma de decisiones.
El primer paso es tener claro o no, la necesidad de la toma de decisión, así como el objetivo o la meta que queremos lograr. Partiendo de un ejemplo, yo tengo una tartana de muchos años por coche, que debería cambiar antes de que se rompa inesperadamente y me deje sin medio de transporte. Por tanto mi objetivo es poder moverme ante la eventual posibilidad de quedarme sin medio de transporte.
El segundo es recopilar información sobre todo lo que pueda influir en ese objetivo o meta que nos hemos propuesto. Establecer todas las variables que debemos tener en cuenta. Siguiendo con el ejemplo, entre una infinidad de modelos de coches, de primera y segunda mano, tamaños y marcas diferentes, deberé establecer necesidades particulares que cubrir, así como posibilidades tanto financieras como de espacio.
El tercer paso es asignar importancia relativa a esas variables que determinaran la decisión. Siguiendo con el ejemplo si ni por motivos de ego ni familiares necesito un coche grande, el tamaño del vehículo por tanto tendrá menos peso en la decisión, si tendrá más valor el consumo o el precio. Es decir vamos a darle un peso a cada variable en la toma de decisiones.
El cuarto punto sería diseñar las alternativas posibles para la solución del problema o el logro del objetivo. Conocer todas las alternativas y conocer que supone cada una. Ver las ventajas y desventajas de cada alternativa y las repercusiones de las mismas.
Las alternativas para mi meta, de tener un medio de transporte, pueden ser muy diversas, está comprar un coche nuevo, pero también, y puesto que cada vez uso más el transporte público, puedo optar por alquilar un coche para mis desplazamientos largos y puntuales.
Una vez diseñadas las alternativas posibles hay que evaluarlas, poniendo en la balanza sus ventajas e inconvenientes. Así tendré que evaluar económicamente que me sale mas rentable si coche de alquiler o comprado, si de primera mano o segunda, si grande o pequeño, diesel o gasolina, etc….
El último paso es la toma de decisión en sí misma, evaluado dicha decisión y asumiendo todo lo que ella trae. Mi decisión ha sido: coche de segunda mano, pequeño y de marca garantizada. Asumo por tanto, que el coche necesitará pasar por el taller desde primera hora, que las reparaciones serán costosas y que no puedo hacer viajes familiares con él.
Entrevistador: En el papel resulta fácil, pero a la hora de la verdad cuando la decisión es trascendente hay muchos factores quizás psicológicos que nos impiden tomar una decisión.
AEE: Tienes toda la razón, en la toma de decisiones no es un proceso fácil y no solo tiene importancia las alternativas que podamos evaluar de una forma cuantitativa, sino también la intuición que tenemos frente a esas alternativas, y la decisión al final es una combinación de ambas. Ha de pesar la razón pero también el corazón, la buena decisión será aquella donde confluyan ambas.
Entrevistador: Cuando tenemos un problema nos sentimos limitados al crear esas posibles alternativas y limitamos las opciones a una decisión correcta.
AEE: El proceso creativo de buscar soluciones a un problema es uno de los puntos clave para la toma de decisiones y nos marca el camino hacia una toma de decisión exitosa.
Para esto también existen ayudas o métodos, alguna vez aquí hemos hablado de la “Tormenta de ideas”. Esta técnica busca la resolución de problemas mediante el hallazgo de nuevas e insólitas ideas. Es una técnica grupal, consiste en anotar todas las ideas que vayan surgiendo alrededor de un problema u objetivo. Las reglas son las siguientes: no criticar ninguna idea, incentivar las ideas producidas (cuantas mas mejor), no importa lo extravagantes que sean dichas ideas y por último buscar mejorar las ideas que se van aportando.
Esta técnica nos ayuda a aportar alternativas nuevas y quizás fuera de los planeamientos primeros. Es una técnica diseñada para desarrollar en grupo, también la podemos aplicar de forma individual aunque nos llevara mas tiempo.
La teórica del consumidor nos decía que el consumidor dedicaba más tiempo cuanto mayor es el desembolso que hace, pues igual ocurre con las decisiones, cuanto mas importante es esta más tiempo nos lleva tomarla o más hemos de pensarla.
Se ha demostrado también que alejarnos del problema nos ayuda a ver con más claridad, a inhibirnos, y esta científicamente demostrado que muchas de las ideas surgen en nuestro tiempo de ocio, mientras corremos o realizamos las tareas domésticas.
Entrevistador: Luego esta llevar esa decisión adelante.
AEE: Efectivamente una vez hemos evaluado la decisión como buena, hay que implantarla. En la misma toma de decisión hay que evaluar cuales serán los problemas de implantación y cuales son sus soluciones. Esta decisión traerá beneficios y oportunidades y también problemas. Tendremos que ver como aprovechar esas oportunidades y como solventar esos posibles problemas.
Entrevistador: A veces tenemos una parálisis a la hora de tomar decisiones, incluso hay personas que cualquier pequeña decisión es un mundo.
AEE: Se produce por la aversión al riesgo, tomar una decisión por pequeña que sea tiene su riesgo y a muchas personas ese miedo a los cambios les paraliza. También paraliza la responsabilidad que se asume cuando se toma una decisión. Pero no tomándola la responsabilidad es mayor. Es muy importante tomar decisiones sobre planeamientos reales y no sobre hipótesis, teorías o porque no decirlo fantasías. Para mi llevar Jaguar por coche es uno de mis más preciosos sueños, pero también sería un error tremendo.
Los éxitos o fracasos pasados nos influyen sobre manera en las acciones futuras, así tomar decisiones erróneas en un pasado nos paraliza en la toma de decisiones actuales. Un ejemplo claro es aquellas personas que tras un divorcio se niegan rotundamente a un segundo matrimonio. Probablemente uno no tendrá nada que ver con el otro, pero influye de una manera determinante.
Todo lo dicho nos invita a tomar en serio las decisiones con las que nos enfrentamos en la vida y pensarlas y valorarlas como es debido.

La motivación

La motivación

Entrevistador: Hoy nos toca hablar de motivación. De la motivación en el trabajo y en la vida diaria, como una buena motivación puede acabar con la rutina diaria.
AEE: La motivación es lo que nos hace a actuar de una manera determinada, son impulsos, deseos y necesidades o fuerzas similares que nos llevan a actuar. La motivación es un procesoque nos lleva a influir de alguna manera en la conducta propia y ajena.
Siempre se ha pensado en la motivación empresarial como una motivación en términos económicos, cuanto mas produces mas ganas. Pero de un tiempo a esta parte se plantea y cuestiona que esto no es siempre así y que en el hombre hay otro tipo de motivaciones, también intelectuales, espirituales, etc…que nos hacen movernos cada mañana. Porque no solo necesitamos estar motivados en nuestro trabajo sino en nuestra vida diaria.
Vamos a distinguir entre motivo e incentivo: Motivo es la variable que desde dentro de nosotros mismos nos impulsa a la acción y por el contrario el incentivo es la variable que viene de fuera y provoca la acción.
Entrevistador: La motivación es importante en el trabajo, por que en la vida estamos motivados quizás por la necesidad, por el amor hacia los hijos, la pareja, etc… pero el trabajo sino nos llena parece una obligación rutinaria que nos come por dentro.
AEE: Ciertamente es así porqué pasamos gran parte de nuestro tiempo trabajando. Lo importante no es sólo responder a una actividad, sino la implicación con la que se pueda llevar a cabo esa actividad bien en el trabajo bien en la vida diaria.
“Tres hombres están trabajando en la construcción de un edificio. Alguien les pregunta ‘¿qué están ustedes haciendo?’El primero, casi sin inmutarse, le responde: ‘Aquí estoy poniendo ladrillos’El segundo, levantando la cabeza y dejando a un lado por un momento su actividad, le comenta: ‘Estamos construyendo un muro’
El tercero, orgulloso de su trabajo, afirma: ‘Construimos la iglesia de mi pueblo”
Esta historia nos indica a donde nos tiene que llevar la motivación, que no es otra cosa que a involucrarnos en el proyecto de la empresa, de la familia y de la vida.
Entrevistador: La motivación no deja de ser algo complejo lleno de teorías y estudios filosóficos.
AEE: De motivación en el trabajo y en la vida hay libros hasta hartarse. Teorías como la equidad, donde se dice que la persona viene a estar motivada cuando valora como justa la recompensa obtenida después del esfuerzo. O la teoría de las expectativas, cuando nos movemos o actuamos en base a lo que creemos que vamos a recibir por ello.
Para motivarnos o motivar a los trabajadores ponemos metas, esas metas u objetivos deben ser alcanzables con un relativo esfuerzo. Cuando la meta no se alcanza obtenemos una frustración normalmente nos puede llevar a sentimientos negativos y de alineación. Pero también nos puede llevar a sentimientos constructivos y de superación.
De todo esto se deduce que motivación y resultado van íntimamente ligados, de tal manera que si dijimos que la motivación es un esfuerzo para logra un objetivo, la satisfacción es el placer que obtenemos cuando logramos dicho objetivo
Entrevistador: ¿Cómo motivarnos y como motivar?
AEE: A diferentes personas diferentes expectativas, diferentes objetivos a cumplir, diferentes formas de motivar. Para motivar y también motivarse partimos de la base del conocimiento de uno mismo y de las demás personas.
Para valorar el comportamiento de una persona hay que tener en cuenta el valor de la experiencia, es decir los hechos pasados causan efectos en los presentes y futuros. Las conductas positivas tenderán a repetirse y las negativas tenderán a evitarse.
Como motivar en el trabajo, en casa a los niños con los deberes escolares o incluso a la pareja las tareas del hogar. Las claves serían estas:
· Hacer interesante el trabajo, dotarlo de profundidad para que tenga los menos efectos rutinarios sobre el individuo.
· Relacionar las recompensas con el rendimiento, nuestra legislación laboral no ayuda a esto, pero también es cierto que no solo debemos de pensar en recompensa económica. Hay otras formas de recompensar, como son la asignación a tareas preferidas o algún tipo de reconocimiento formal, o incluso más tiempo. Recurso escaso que como vimos se puede gestionar como el dinero.
· Tratar a los empleados con consideración y con valor, parece básico, pero hoy por hoy a veces no se cumple. Al igual que al cliente por el simple hecho de ser cliente se le trata bien y mima, con el empleado hay que tener una parecida empatía, porque de su buen trabajo depende en parte los resultados del negocio. Tratar mal a un empleado no es sino una forma de castigo. El castigo evita un comportamiento no incita a la acción.
· Involucrar a las personas en los proyectos, ya lo vimos cuando hablamos de delegar, el hecho de identificarlos con las acciones, hacen que se involucren en ellas y acudan al trabajo con una motivación, que deje de lado la rutina. En la historia que he contado el único trabajador involucrado era el último, que sentía trabajaba en un todo.
· Dar explicaciones, contar las cosas, buenas y malas informar para que todos seamos participes. Al fin y al cabo no es otra cosa que el dialogo, tan necesario en el trabajo y la vida.
Entrevistador: Si la desmotivación en el trabajo es algo tan común, que es lo que hacemos mal.
AEE: Hay casi un decálogo de cosas que hacemos mal, hay demasiados vicios entre superior y subordinado que creemos como ciertos y repercuten en el trabajo negativamente.
Lo que conocemos vulgarmente como “jefes cañeros” meter presión con el castigo. Quizá ayuda a eliminar una conducta, pero anima a actuar sino a todo lo contrario a no actuar.
El oscurantismo o los secretismos, dan paso a los rumores, a los malos entendidos y a los roces, todo eso nos hace perder tiempo a no sentirnos en el proyecto.
Potenciar las individualidades del equipo y aumentar la competitividad interna. Esto rompe el equipo, dificulta las sinergias y esa máxima que dice que: “el todo es mas que la sumas de las partes”. Es celebre la frase de los futbolistas que dice “el vestuario está unido”.
La incertidumbre en el empleo no ayuda a la implicación del trabajador, eso no quiere decir que todo tenga que ser indefinido. Basta con conocer nuestra situación en la empresa y el porqué de la misma.
El exceso de autoridad, no es mas que soberbia. Todo tiene su justa medida. A nadie le caen simpáticos los prepotentes e inflexibles, porque cuando abusamos de nuestra autoridad nos convertimos en eso.
Criticar a tus trabajadores, delante o detrás de ellos, generara desconfianza. Si has de criticar que sea de forma constructiva como palanca para seguir creciendo.
Ponernos la medalla del equipo, salir solo en la foto como el gran director que somos olvidándonos que sin equipo no hay trabajo y que solos no hacemos nada. “Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros”.
No nos consideremos insustituibles e imprescindibles.
Entrevistador: ¿Y en cuanto a la motivación personal?
AEE: Busca en tu vida, en tus ilusiones, aficiones, en tus seres queridos motivos para saltar de la cama cada mañana. Si tu trabajo es aburrido échale imaginación, considera el día a día cuanto más duro sea como un reto o una aventura. Elimina todo aquello que te produce malestar o si no puedes eliminarlo ridiculízalo.
Piensa que la motivación es contagiosa, algunas veces los demás tiraran de tí y otras tiraras tú de ellos. No vale dejarse llevar por la inercia tenemos que pararnos y pensar. Enfrentarse a la apatía es una lucha contra la desmotivación que pone aprueba nuestra inteligencia.
La imaginación y la fantasía nos ayudaran mucho. Había un niño al que hacer las cuentas le aburría sobre manera, para que las tardes haciendo cuentas no se hicieran interminables asigno a cada número un personaje de película del Oeste, así el 5 era el bueno, el 6 la chica y el 7 el malo, el 8 y el 9 los compinches etc…de tal forma que al hacer las cuentas montaba su propia película. Las tardes haciendo cuentas no solo pasaban volando sino que se las esperaba, con autentico deseso.

Delegar

Delegar

Entrevistador: El día anterior que hablamos de gestión del tiempo nos dijiste que clave para esa gestión del tiempo es delegar. Concepto que parecer fácil pero que en la práctica no lo es tanto.
AEE: Peter Drucker, que es uno de esos grandes gurús de la empresa a los que debemos tanto, decía que hay tres tipos de tareas:
· Las tareas que no son necesarias y que por tanto hay que eliminar.
· Las tareas que puede hacer otro, esas se deben delegar.
· Las tareas que no se pueden delegar y que son fundamentales para el logro de los objetivos, esas tenemos que hacerlas nosotros mismos tan bien como nos sea posible.
Así pues, describiremos la función de delegar como la manera de involucrar al resto del equipo en la responsabilidad de obtener unos resultados dandoles mas libertad para tomar decisiones.
Por tanto saber delegar trabajos es uno de los secretos de cualquier persona bien organizada y mejorara la consecución de resultados.
Entrevistador: ¿Si delegar tareas nos permite ganar tiempo, porque no delegamos más a menudo?
AEE: Nos cuesta delegar porque la persona que delega es por supuesto, el responsable del resultado final. Así si algo sale mal, tendrá que dar la cara.También la gente teme delegar parte de su trabajo porque siente que pierde parte o en todo el control sobre el mismo. Se tiene la sensación cuando delegamos que perdemos peso o importancia dentro de la organización. Y es todo lo contrario, al tener más tiempo, nos hacemos una mejor idea del conjunto y vemos nuevas oportunidades, detectamos posibles peligros y desarrollamos nuevas ideas que puedan aumentar la eficacia del equipo, lo que aumenta nuestro valor y peso en la organización.
Delegar nos permite conseguir más tiempo para hacer lo realmente importante, pero además, y lo que es más importante, nos ayuda a desarrollar el potencial de los miembros del equipo, lo que aumenta la eficacia de dicho equipo.
Por ejemplo en ese equipo que tenemos en casa delegar ciertos trabajos menores en los niños o adolescentes ayuda a su autoestima. Algunos recordareis cuando de niños íbamos a los recados al súper o la tienda de la esquina, todos nos sentíamos importantes comprando el pan que todos comeríamos al mediodía.
Entrevistador: ¿Como delegamos, que delegamos, sobre quien delegamos?
AEE: Vamos a poner el ejemplo de las tareas domésticas. En la vida actual es habitual que los dos cabezas de familia trabajen, si la obtención de ingresos es compartida las tareas domésticas deberían ser lo también. Puesto que la mujer tiene asumido el papel de responsable de dichas tareas lo que tiene que hacer es delegar, en lugar de quejarse de que el marido no la ayuda. Si empezamos por delegar todos en la unidad familiar acabarán responsabilizándose de las tareas domésticas.
Para que la delegación funcione es clave seguir una serie de pautas.
1. Seleccionar a la persona adecuada para el trabajo. Se puede seleccionar en base a dos criterios: escoger al más preparado, es lo mas rápido, pero también podemos escoger a quien mas puede aprender con el logro obtenido. Es importante delegar el trabajo completo en una persona y dale toda la responsabilidad. Sin embargo, no olvides que la responsabilidad última recae sobre ti. Cuando delegas algo a alguien, asegúrate de que otros sepan que tú has dado la responsabilidad y autoridad a esa persona, y de que están en libertad de trabajar y conseguir los resultados. Ejem: Durante el próximo mes será fulano quien se encargara de mantener limpia la ropa de la unidad familiar.
2. Capacitar a esa persona. No hay que suponer que la gente sabe como hacer el trabajo, de manera que lo primero que se debe hacer es instruir sobre la tarea a realizar. Es vital dar información suficiente para su ejecución, plantea una visión global de lo que pretendes. Ejem: El objetivo es tener la ropa limpia y lista para su uso, para la cual hay que lavarla, secarla, plancharla y guardarla. Trasmite toda la información que posees sobre el asunto, dota de los recursos necesarios para lograr minímamente unos resultados, así como expresa todas las condiciones desde el principio. Ejem: Explica que hay prendas pueden lavarse en la lavadora, otras no; donde obtener dicha información, las condiciones del color y la temperatura, las maquinas y productos necesarios, etc…todo lo que sepas sobre el asunto.
3. Enfócate en los resultados, no en el proceso. Delega responsabilidad (tener la ropa limpia), no el trabajo (poner la lavadora). Cuando le asignes un proyecto a alguien, permítele la libertad de ejercitar algo su iniciativa. Enfócate en lo que tú quieres, no en cómo hacerlo. Deja que desarrolle la metodología de cómo alcanzar la meta. (Salvando aquellas cosas en donde el “cómo” sea importante, es el caso de la elaboración de una comida).Dialoga, cambia impresiones, fomentando los diferentes puntos de vista, las sugerencias y los comentarios. Ejem. Es mejor poner la lavadora por la noche y tender por la mañana o al revés. Revisa el trabajo que has delegado, por el simple echo que la responsabilidad del trabajo es tuya. En las revisiones no te centres en lo que se hizo mal, ejem: la ropa esta arrugada, sino en lo que se puede mejorar, ejem: añadir algún producto que facilite el planchado o no cargar tanto la lavadora. Para llegar al objetivo final de delegar tienes que tener paciencia. Es muy fácil que las cosas no salgan a la primera.
4. Establece tiempos límite basados en la responsabilidad de individuo sobre el que delegas. Si la persona es lo que conocemos como un “dejado”. No puedes decir eso ¿puedes darme esto lo más pronto posible? O, por favor haz esto cuando te sea posible. En ese caso tienes que ser específico acerca del momento en el que quieres que el trabajo sea terminado o te encontraras sin ropa que ponerte.
5. Dale confianza y reconocimiento a la persona que complete el trabajo. Y si el responsable no logró el cometido asume tú la responsabilidad. Aprende de la experiencia para que puedas delegar más eficazmente la próxima vez. No les permitas que te deleguen de regreso el trabajo. Si alguien te trae un problema puedes escuchar sin asumir responsabilidad para resolver el problema. Apóyalo pero no le rescates. Ejem: Si la lavadora no se abre, explica que hay que esperar 5 minutos a que se abra, porque si al final acabas abriéndola te puedes encontrar tendiéndola también.
Entrevistador: Parecía sencillo delegar, y resulta que tiene todo un proceso que puede desanimarnos.
AEE: Delegar correctamente tiene un proceso, no cumplir los puntos anteriores supondrá un fracaso y fracasar nos hará ser reticentes a intentarlo de nuevo.Al principio los resultados pueden ser negativos, pero si seguimos insistiendo y corrigiendo los errores, el éxito en el medio plazo puede ser ilimitado.
Piensa que por muy bueno que seas en tus actividades, nunca podrás lograr más que si trabajas conjuntamente con tu equipo, es decir, los logros de grupo siempre son mucho mayores que el individual. Probablemente en un inicio sientas que no avanzas tan rápidamente como si lo hicieras tu solo, es mas fácil ponerse de acuerdo con uno mismo antes que con otros, pero con el paso del tiempo te darás cuenta que la eficiencia y eficacia del equipo aumentará y los resultados serán sorprendentes. Paciencia, conseguir involucrar a todos los miembros de la familia en la tareas domesticas puede ser complicado, pero el resultado para ti y para ellos merecerá el esfuerzo.
Para hacer más cercano el proceso de delegar lo hemos visto dentro de las tareas domésticas, pero es aplicable a todos los trabajos y es fundamental en la empresa y en la dirección de equipos.
Delegar es la habilidad para compartir liderazgo y es la clave para animar y motivar al personal para que se sientan más implicados en los procesos y decisiones que afectan a sus tareas. La buena motivación y el orgullo de sentirse competente en el trabajo puede obrar milagros. Si usted sabe delegar correctamente, se quedará perplejo de la capacidad de sus colaboradores puesto que desplegar toda su ambición y talento en la perfecta realización de sus tareas.

Eficacia, Eficiencia y Productividad

Eficacia, Eficiencia y Productividad

Entrevistador: Los temas de hoy son eficiencia, eficacia y productividad
AEE: Todo aquel que sepa de la materia puede pensar que me he metido en un buen berenjenal y no le falta razón, pues son términos que oímos muy a diario dentro de diferentes marcos, como pueda ser la economía, le empresa, las investigaciones científicas o en proyectos de ingeniería, y por supuesto también en nuestra vida personal.
Estas palabras tienen una amplitud de significados y acepciones dependiendo donde se apliquen. Pero si yo los aplico a la economía, la empresa y la vida personal, entenderlos bien nos puede ayudar mucho en momentos de crisis como los actuales.
Entrevistador: ¿Por cual de los tres términos vas a empezar a explicar?
AEE: Eficacia y eficiencia van a ser los primeros. La eficacia esta relacionada directamente con los objetivos, somos eficaces cuando conseguimos los objetivos que nos hemos marcado. Mi objetivo es ir de Málaga a Madrid, una vez que este en Madrid habré logrado mi objetivo y por tanto habré sido eficaz.
La eficiencia en cambio, esta relacionada con los recursos que empleamos para llegar a nuestro objetivo. Para llegar a Madrid puedo tomar el AVE, el avión, el autobús, alquilar un coche o ir en la tartana del mio. Con todos esos medios de transporte lograré ser eficaz, pero con unos seré mas eficiente que con otros. Seguro que seré más eficiente yendo en el AVE antes que en mi tartana. Por tanto la eficiencia consiste en utilizar los recursos de la mejor manera posible.
Entrevistador: ¿Se puede ser eficiente sin ser eficaz? ¿Y ser eficaz sin ser eficiente?
AEE: Por supuesto, Madrid 2.016 con la mejor candidatura ha sido eficiente pero no eficaz, puesto que no consiguio el objetivo. Rio de Janerio con una peor candidatura ha sido eficaz aunque no eficiente.
Entrevistador: ¿Todo y todos somos sucetibles de ser eficaces y eficientes?
AEE: Cierto, todo puede medirse por el baremo de la eficiencia y eficacia, y es mas deberíamos analizar todo bajo ese baremo. Ocurre con las personas en su ámbito laboral y también en su ámbito personal, ocurre con las empresas y los gobiernos, ocurre con los procesos de producción y con las maquinas, etc….Por eso dije al principio que estos conceptos se aplican con matices en una muy amplia variedad de materias. Si nuestro meta fuese alcanzar los objetivos que nos marcamos de la manera más eficiente, ganaríamos más tiempo, tendremiamos más dinero y mayor calidad de vida.
Entrevistador: ¿Lo que acabamos de ver tiene relación directa con la productividad?
AEE: Si, simplificando mucho la productividad, diríamos que: la productividad es la suma de las dos anteriores. Hay muchas personas y organizaciones que cuentan con muchos recursos: humanos, financieros, tecnológicos, de conocimientos, ect…; sin embargo, por más que se esfuerzan no logran alcanzar sus objetivos, por ejemplo la implantación en el mercado de un nuevo producto, en el ambito personal aprender inglés o ponerse en forma . Tambien los hay que derrochando sus recursos logran llegar a su objetivo, es el caso de aquellas personas que pasan jornadas laborales interminables, consiguen el objetivo pero a un precio muy alto. Los productivos son aquéllos que aprovechan al máximo los recursos con los que cuentan, aun siendo pocos, los aplican bien y logran resultados fabulosos.
En la Universidad por ejemplo pude comprobar que hay estudiantes que teniendo todas las facilidades para el estudio no logran objetivos, y otros con todas las dificultades y falta de medios lo lograban.
Puede que con este último ejemplo, veamos que la productividad tiene mucho de actitud.
Entrevistador: ¿Por qué se dice que España es poco productiva?
AEE: La productividad dentro de un ciclo productivo, o en términos económicos y/o empresariales se puede medir de varias maneras, pero para no ser engorrosos lo vamos definir como la relación entre los recursos empleados y los productos generados. Considerando recursos desde las materias primas, mano de obra, maquinaria, etc.. y productos generados, no solo el producto en sí, si no la imagen que se proyecta, la calidad del producto, la satisfación del cliente, etc…
Por tanto esta relación entre factores se convierte en un indicador mas, que viene a decirnos que somos poco eficaces y poco eficientes. Si el resto de paises son más productivos que nosotros, es decir llegan a los objetivos y con un menor costo, nosotros acabamos siendo en nuestro entorno poco competitivos. De ahí la importancia de la productividad.
Entrevistador: ¿Quién tiene la culpa y como podemos impedirlo?
AEE: La culpa la tenemos todos e impedirlo es cosa de todos. A la productividad le inciden factores internos y externos. Factores internos son la mano de obra, las maquinas y la tecnología, entre otros. Factores externos las infraectrusturas, las políticas económicas, la formación, etc…
Los errores en la elaboración, las mermas de producto, la repetición de los procesos, la falta de cualificación de la mano de obra, la falta de análisis en los procesos productivos, la falta de inversión, etc..todo esto afecta a la productividad.
El universitario que vive de alquiler con pocos recursos tiene que ser eficiente en su comida, en su transporte, en su tiempo para lograr superar todas las asignaturas las de la carrera y las del día a día y lograr ser eficaz y alcanzar así la máxima productividad. El que no lo consigue pasa hambre, duerme poco y no aprueba todas.
Ahora que con la crisis tenemos recursos limitados, es cuando tenemos que demostrar que somos capaces de ser productivos.
Entrevistador: Has comentado que la productividad se puede aplicar a la vida personal
AEE: Lo hemos visto en el ejemplo anterior. Existe una productividad personal que no es otra cosa que una actitud ante la vida. Donde se busca mejorar continuamente basadose en la convicción de que se puede hacer las cosas mejor cada día. Esta actitud requiere esfuerzos para adaptar las actividades a las condiciones cambiantes de la vida.
Entrevistador: ¿Ser productivo sería hacer el mayor número de cosas en el menor tiempo posible?
AEE: Si se hacen satisfactoriamente si, si eso me produce insatisfación o no se hacen correctamente no, estariamos confundiendo entonces actividad y productividad. A diferencia de las organizaciones y las maquinas nuestra productividad debe hacernos mas felices, no se trata de hacer mas cosas en menos tiempo, sino lograr objetivos eficientemente equilibrando vida laboral y personal.

Montar un negocio propio: Presupuestos, Forma Jurídica

Montar un negocio propio: Presupuestos, forma jurídica.

Para cerrar este paquete de entrevistas o claves para ser emprendedor, o lo que es lo mismo, montar una empresa. Hemos escogido hablar, del muy importante tema, las estimaciones de las ventas, de los presupuestos y de la forma jurídica que ha de tomar nuestro proyecto, junto con las implicaciones legales que conlleva.

Entrevistador: Aquí, hoy, vamos a hablar de números, de leyes y de impuestos. ¿Son palabras mayores?
AEE: Quizás esta parte pueda ser menos atractiva o asustarnos un poco más, pero es tan vital como las anteriores.
Seguramente la palabra presupuesto nos hace pensar en grandes corporaciones o incluso en los Presupuestos Generales del Estado. ¿Y cómo no?, en algo complicado y engorroso. Por supuesto no vendré a decir aquí que un presupuesto es algo fácil de realizar, pero, como todo, vamos a desmitificarlo y vamos entender que es una herramienta útil y recesaría.

Entrevistador: Cuando hablas de presupuestos, ¿a qué te refieres?
AEE: El presupuesto, en general, es una herramienta que usamos para saber en términos económicos de donde partimos y adonde vamos en nuestra empresa. “Vamos, filosofía pura”.
Cuando hablamos de presupuestos en una empresa, pensamos en algo estático y algo limitador, cuando no debería ser ninguna de las dos cosas.
Puesto que los presupuestos deben ser flexibles y revisables, el mejor sitio para que lo consigan es la pequeña empresa.
Y puesto que nos indican de dónde partimos y adónde queremos ir, serán tremendamente útiles en un proyecto que empieza.
Por tanto, no pensemos que los presupuestos deben ser algo de grandes corporaciones.

Entrevistador: Si a un emprendedor le hablas de presupuestos puede sentirse un tanto abrumado.
AEE: Cierto, cuando hablamos de presupuestos de una empresa, hablamos de una previsión en la cuenta de pérdidas y ganancias, de un presupuesto de capital, de un presupuesto de circulante y, por supuesto, de unos balances previsionales. Pero como todo eso suena muy técnico y no vamos a dormir a nadie, se lo dejamos a los técnicos, y nosotros nos vamos ha ocupar de uno solo fundamental e independiente del tamaño del negocio: el Presupuesto de Tesorería.
Todos son importantes, pero este es imprescindible, y no hace falta tener unos conocimientos especiales para llevarlo acabo.

Entrevistador: ¿Qué es y como llevamos acabo un presupuesto de tesorería?
AEE: Es el que recoge los cobros y los pagos, y por tanto nos va a marcar la tesorería de la empresa, el dinero disponible o no en el negocio.
Trata el flujo efectivo de dinero, no lo confundamos con ingresos y gastos.
Ejems: Puedo facturar lo que llamamos ingreso, pero no cobro hasta….., o puedo tener la factura de la luz, que es un gasto, pero hasta que no se pague no hay un desembolso efectivo de dinero.
Este presupuesto viene a ajustar el flujo de entrada de dinero con el de salida.
¿Cómo lo llevo a cabo? Tengo que tener previstos los ingresos reales y según, éstos, establecer mis pagos. Dependiendo del negocio lo puedo hacer de semana en semana, de mes en mes, bimensual o trimestral. Según mi negocio, seré yo quien establezca cómo es más operativo y útil.
Me debe permitir conocer el déficit o el superávit de mi tesorería, permitiéndome adelantarme a los problemas o rentabilizar al máximo mis recursos.

Entrevistador: ¿Los demás tipos de presupuestos que has comentado?
AEE: Son muy importantes también, porque nos ayudan como el anterior a la toma de decisiones.
Pero hay que tener un mínimo de conocimientos de estados financieros, por lo que creo que merecerían, tantos los estados financieros, como los presupuestos un par de entrevistas aparte.
Con el Presupuesto de Tesorería, es un buen punto para empezar, porque para hacer presupuestos no solo vale los conocimientos técnicos sino que la experiencia es muy importante.

Entrevistador: ¿Cuáles son las formas jurídicas que debe tomar nuestro proyecto?
AEE: Para un emprendedor puede ser un tanto engorroso decidir cuál es la forma jurídica que ha de tener. Y es más, el código de comercio, algunos asesores y los medios económicos no ayudan a que sea menos lioso.
El ejemplo es claro cuando se hace referencia al número de empresas que se constituyen, o no, en el país, se hablan del número de sociedades constituidas nuevas y registradas en el Registro Mercantil. Para tener una empresa no es necesario tener una sociedad registrada en dicho registro. Por tanto, la afirmación va no va unida a la realidad.
O cuando hablamos de autónomos. El autónomo no es solo el pequeño comerciante. Autónomo es un régimen de cotización a la seguridad social que engloba más gente que el pequeño comerciante.
Es muy habitual, en mi despacho, que llegue gente, sobre todo extranjera, que tiene una sociedad mercantil cuando su negocio realmente no lo necesita, fruto de un anterior y pésimo asesoramiento.

Entrevistador: ¿Entonces qué? Como emprendedor sigo estando perdida.
AEE: Debo de utilizar una forma jurídica u otra en base a: primero, las necesidad de capital de la empresa y, segundo, en base al número de socios y la relación entre ellos.
Si, por ejemplo, soy yo solo y se trata de mi primera tienda de ropa, bastará con que me dé de alta fiscalmente en una actividad económica y como autónomo en la Seguridad Social.
Si voy añadir a mi negocio a mi marido, aunque pueda hacerlo, no necesito montar una sociedad, ya tenemos una montada llamada matrimonio.
Si somos cuatro amigos y la inversión del proyecto son 3.000 €, lo lógico es que sea una sociedad limitada. Si y además voy a incluir socios solo capitalistas, entones me interesara la sociedad anónima.
Si por ejemplo somos solo dos socios, con un negocio relativamente modesto, una sociedad civil, puede ser una buena opción.
Si somos 10, independientemente del capital o con un capital modesto, entonces una sociedad cooperativa.
Cada tipo que he descrito tiene unos requisitos administrativos o legales diferentes, que suponen unos costes de gestión diferentes. Lógicamente una sociedad limitada cuesta más que sociedad civil o un “autónomo”.
También tienen implicaciones fiscales diferentes, el ejemplo es claro, las sociedades mercantiles pagan IS.
También puede haber limitaciones legales, ciertas sociedades tienen que tener un mínimo de capital, y no los 3.000€ de toda la vida, es el caso de las empresas constructoras, por citar uno. O sociedades profesionales, léase abogados, economistas, ingenieros, arquitectos, etc.… deben ser eso, Sociedades Limitadas o no, pero con la coletilla de profesionales, porque tienen ciertas obligaciones, que las limitadas normales no tienen y además de ser obligatorias aportan derechos a sus clientes.
Como ves, el abanico es amplio, sin contar que los estatutos de la sociedad, que son las normas por las que se rigen la misma, son establecidos por los socios salvando unos mínimos. Cosa que a la hora de constituir una sociedad nadie o casi nadie recuerda. Pero ahí podemos establecer, siempre que no sea fuera de ley, las especificaciones que queremos para nuestro negocio.
La mayoría de las veces la estructura jurídica de la empresa evolucionará o crecerá con ella. Así, el pequeño comerciante de la tienda de ropa, puede llegar a tener un Grupo societario. Si no que se lo digan a Amancio Ortega (Inditex), por nombrar alguno.
Montar una sociedad limitada o anónima en pequeño negocio, es como ver a una niña de 12 años pintada y enjoyada. Pues como que choca y no pega y resulta caro de mantener.

Entrevistador: ¿Está claro que me tengo que apoyar en un profesional?
AEE: Si, pero al igual que le dije cuando hablábamos de los bancos, debe de exigirle al despacho que lo atienda, que le explique las diferentes opciones con sus diferentes implicaciones y ello por escrito. Y, por supuesto, que si toma una decisión sepa por qué la toma y no porque se lo dice el jurista o asesor.
No tener la forma jurídica adecuada es como correr con un zapato demasiado grande o demasiado pequeño: nos limita.
En algunos casos puede interesarnos un tipo u otro, en base a motivos fiscales, pero eso nos lo va pidiendo la empresa según vaya desarrollándose. Salvando excepciones, al principio no es un motivo para escoger la forma jurídica.

Entrevistador: ¿hablarías ahora de las obligaciones legales de un empresario?
AEE: Hay diferentes obligaciones legales en una empresa, pero están muy ligadas a la actividad de la misma. No es lo mismo un bar, que una clínica veterinaria. O una empresa constructora y una de seguridad.
La ley viene a regular nuestras relaciones con los demás y con el entorno. Si es usted un Púb., tendrá una normativa de ruidos que deberá cumplir; si es clínica médica, tendrá que cumplir más que nadie con una Ley de protección de datos; si es una constructora tendrá importante prevención de riesgos laborales, y, si es un restaurante o servicio de comidas, tendrá una regulación sanitaria.
Por tanto, explicarlas todas me parece una tarea un tanto difícil. Quizás puede ser un tema para más adelante, aunque desgraciadamente no terminemos de englobarlas todas.
Ahora, eso sí, me gustaría esbozar las obligaciones fiscales básicas del empresario, o, como fiscalmente se nos llama, el obligado tributario.
El obligado tributario, tiene 3 obligaciones:
1º presentar autoliquidaciones,
2º abonarlas y
3º informar debidamente de las mismas.

No cumplir alguna de esas tres obligaciones tiene sanción. Y la obligación es del obligado tributario y no del presentador. La delegación de un trabajo a un tercero medie pago o no, no lo exime de su responsabilidad.
Por tanto, cuando se constituye la empresa, debe de conocer y entender sus obligaciones. Desconocimiento de las mismas no exime de su cumplimiento.

Y lo dejaría aquí, pues estos temas a los economistas nos gustan, pero al resto de los mortales, y con razón, les parecen soporíferos. Si hubiéramos hecho el programa por la noche, habríamos triunfado.

Entrevistador: Habías comentado que ibas a hablar de la estimación de ventas, ¿como puedo saber sin experiencia previa cuáles van a ser mis ventas?
AEE: Obviamente, sacando la bola de cristal. Fuera de bromas, tratar de poner una cifra de ventas a por ejemplo, a aquella tienda de saquitos rojos que íbamos a poner en las primeras entrevistas, a mi de da que es bastante complicado. Pero hay formas de enfocar la estimación de ventas para no pegar palos de ciego.
Con dos frases explicamos el cómo se hace:

1º “El pasado explica el futuro”
Para estimar las ventas, aun sin tener experiencia, debo marcar, por un lado, diferentes hipótesis y diferentes escenarios de una realidad futura posible, en base a la experiencia o la observación del entorno, y, por supuesto, grandes dosis de sentido común.

2º “El futuro es la razón de ser del presente”
Para ello debemos marcar un umbral, o varios, en relación con nuestros costes y unos objetivos de ventas íntimamente relacionado con lo anterior. De tal forma que todas mis acciones comerciales vayan encaminadas a conseguir esa cifra de negocios.

Una vez conseguida esa cifra de negocios, iremos buscando el umbral de rentabilidad (que es punto donde el negocio ni pierde ni gana). Incrementar el objetivo de ventas o reducir costes.
Siguiendo con el ejemplo, mi tienda de saquitos tiene que vender mensualmente, para llegar al primer umbral que me marque, 12.000€/mes. Todas mis acciones irán en caminadas a ello. Una vez conseguido, iré a por el siguiente objetivo o umbral.

Montar un negocio propio: Recursos humanos y marketing

Montar un negocio propio: Recursos humanos y marketing

Después de hablar de la paciencia, constancia e imaginación que debemos poner en una empresa, una vez claro en la mente del emprendedor cuáles son los productos y servicios que vamos a sacar al mercado, sabiendo ya donde nos vamos a establecer y a quien vamos a dirigir nuestra oferta, tocaría hablar de la comunicación o marketing y de los recursos humanos. Que no son menos importantes que los que ya se han tratado.

Entrevistador: ¿En estos tiempos de crisis la comunicación y los RRHH parece los más castigados?
AEE: Injustamente, en tiempos de crisis, se los castiga o se les da un poco de lado. Cuando siguen siendo tan importantes o más que en época de bonanza.
Y pueden ser tan importantes como el producto en sí. Con un ejemplo se ve claro: todos esos productos que se anuncian en canales especiales de tele venta donde es más importante el canal de comunicación que el producto en sí mismo.
En el caso de un despacho profesional el personal forma parte del producto, porque de él depende la atención al cliente.

Entrevistador: ¿Que es el marketing?
AEE: Marketing, publicidad, comunicación, dirección comercial de la empresa, se puede llamar de muchas maneras y engloba muchas cosas.
Es la comunicación que mi empresa tiene con los clientes. Cuando, estoy hablando de precio y de producto ya estoy hablando de marketing; cuando hablo de la forma de cobro, también; cuando me dirijo a las personas que no son mis clientes, también.
Por tanto la comunicación comercial debe de existir siempre en la empresa. Hay quien incentiva la comunicación en épocas de vacas gordas y hay quien lo hace en épocas de vacas flacas, pero existe siempre. Simplemente se adapta a las condiciones del mercado.
La dirección comercial, como todo lo que hemos hablado aquí ,tiene que estar planificada y pensada. Como en todo lo anterior no vale actuar por impulso.
El empresario tiene que hacer publicidad desde que se levanta hasta que se acuesta y tiene que trasmitir a sus empleados que la comunicación en la empresa es cosa de todos.
Yo, como asesor, puedo ser encantadora y resolver y asesorar en muchos problemas, pero si mi auxiliar administrativo o mi graduado social son unos bordes o ineficientes todo lo que yo siembro ellos me lo pisotean.
La publicidad no es una acción más de la empresa sino una filosofía dentro de la misma. Ver clientes potenciales en todo aquello que se mueva, y tratar a todo el mundo como si fuera el mejor y único cliente.

Entrevistador: ¿Como debe plantarse la comunicación un proyecto que comienza?
AEE: Marcando objetivos y planificando la publicidad, esto se hace respondiendo a todas estas preguntas.
¿A quién?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿cuánto?, ¿a cuántos?, ¿Por qué?, ¿por qué no?, ¿durante cuánto tiempo?
Buscando los canales de comunicación entre mi empresa o mis productos y mis clientes actuales y los potenciales.
En la planificación nos adaptándonos también a los recursos de que dispongamos, no solo en términos económicos, sino también materiales y técnicos.

Entrevistador: ¿Parece complicado y engorroso?
AEE: Igual que las personas, estamos continuamente hablando con otros, mí negocio está en continua comunicación con el entorno, en un negocio no debo dejar nunca de comunicar al resto todas las posibilidades que tenemos.
No consiste en estar ofreciendo continuamente productos novedosos o realizar ofertas y promociones. De esta forma podemos acabar quemando el mercado. Tampoco consiste en repartir tarjetas a diestro y siniestro, o hacer buzoneo todas las semanas, entonces nos quemaremos nosotros, porque empleamos mucho esfuerzo y recursos para el resultado que vamos a obtener. Consiste en ver en los demás siempre a un cliente potencial, y si no como un cliente, alguien que dará buena cuenta de tu empresa o tu producto por donde vaya.

Entrevistador: ¿Como planificamos nuestra publicidad o comunicación?
AEE: Muchas personas piensan que se rigen por el siguiente refrán “El buen paño en el arcas se vende”, vamos, si es servicio o productos es bueno, con el boca a boca será mas que suficiente. Desde luego es la mejor publicidad, pero no es suficiente. Como ser único o tener la exclusividad en un mercado es prácticamente imposible, tenemos que comunicar a los clientes todas nuestras ventajas, oferta, precios, productos, servicios, etc.…por tanto necesitamos publicidad.
Para el ¿cómo?: Lo primero es ver quién o cuál es el perfil del cliente al que yo quiero dirigir mi producto.
El segundo paso es tener claras las características del mercado en el que me muevo y las características del producto.
Y el tercer paso. Escoger la vía o vías de comunicación que voy a emplear.
Una vez efectuada esa publicidad, el último paso es saber las consecuencias positivas o negativas de esa publicidad y tener claro si los resultados que tengo que esperar son a corto, medio o largo plazo.

Entrevistador: ¿Es conveniente tener un presupuesto en publicidad?
AEE: Por supuesto, que debemos tener un presupuesto para publicidad. Pero este no nos debe limitar.
Para que esto sea así la reflexión debe de ser la siguiente: Entiendo que necesito comunicarme y una vez decidido hacer publicidad, escogido el momento y el publico objetivo, busco todas las posibilidades y me quedo con la mejor que mi bolsillo pueda permitirse.
Con un ejemplo se verá claro: Si yo sé que tengo que comunicarme contigo y decido hacerlo, busco las formas para ello, por teléfono fijo, móvil, sms, correo electrónico o correo ordinario, etc.… a partir de ahí en base a la efectividad y a mi presupuesto, escojo el medio para comunicarme contigo. De tal forma que el dinero entra en juego al final y no al principio condicionando todo.

Entrevistador: En publicidad ¿todo vale?
AEE: Ni si, ni no, sino todo lo contrario. En términos de comunicación, hay que ser diferentes y llamar la atención. Ser polémicos puede tener sus ventajas, pero también puede volverse en contra.
Como ya hemos hablado en estos programas no podemos hacer más de lo mismo. Todo el mundo ya tiene bolígrafos corporativos, camisetas baratas con el logo de la empresa. Las promociones 3×2 ó 2 en 1, ya están muy vistas lo que condiciona su resultado.
La comunicación es muy amplia y engloba todos los aspectos de la empresa, nos da pie a la creatividad, a innovar, etc.… Si no tenemos tiempo para ser imaginativos, busquemos ayuda en un publicista o en un asesor de empresas o incluso en un consultor especializado, no tiene porque ser caro y es más dependiendo del resultado puede ser muy rentable. Como dijimos en el primer programa seamos humildes y entendamos que no podemos saber de todo, y dejar que los demás opinen puede hacer mejorar nuestra empresa.

Entrevistador: ¿Por qué es tan importante para ti los RRHH en la empresa?
AEE: Por que si en términos económicos valoramos el coste de tener una plantilla, en el mejor de los casos es el 20% de nuestro producto. Por tanto si pienso en rentabilizar al máximo mis maquinas, mi software o mis materias primas. Debo por tanto rentabilizar mi personal, y con eso no me refiero a jornadas de trabajo maratonianas, sino a obtener el máximo valor de ellos. Porque no todo en la empresa es dinero, y porque el valor no siempre se puede cuantificar en términos económicos. Cuál es el valor de una alianza de compromiso, depende del oro, no depende del compromiso.

Entrevistador: ¿Cómo seleccionamos a un trabajador?
AEE: Lo primero que tenemos que definir es el puesto de trabajo. Definir las funciones a desempeñar, tanto técnicas en cuanto a calificación como afectivas, disponibilidad para el trabajo. Debemos establecer las responsabilidades, los límites y las interrelaciones con el resto de la empresa. Debemos definir qué es lo que se espera del desempeño del puesto de trabajo y en base a que lo vamos a remunerar. Con esto ya tendríamos un 25% del trabajo.

Entrevistador: ¿Como buscamos a un trabajador?
AEE: Cualquier vía es buena: prensa, amigos, ETT, pero si es cierto que no es bueno limitar el número de candidatos, sesgamos el proceso antes incluso de empezar.
Por supuesto, dependerá del puesto que vamos a cubrir, no el lo mismo buscar a un físico nuclear que un pinche de cocina. Pero en cualquiera de los dos casos, hay una especificación técnica, que no es otra cosa que la calificación para el puesto de trabajo, y una especificación afectiva, la necesidad o afinidad del candidato al puesto de trabajo o a la empresa.
Las dos son igual de importantes, puedo tener un magnifico físico nuclear, que si solo trabaja cuando se inspira, no me es útil. Y al revés, alguien dispuesto a aprender y a trabajar pero que no tenga el bachiller, por mucha voluntad de nada me sirve.
Si partimos de la base de un número razonable de candidatos todos ellos con los conocimientos técnicos suficientes para el desarrollo del puesto. Tenemos que ir a la afinidad hacia el proyecto, a la empresa y al puesto de trabajo.

Entrevistador: ¿Es muy complicado escoger una buena plantilla?
AEE: Cuando hablamos de un trabajador, hablamos de personas y las personas no somos sencillas, tenemos muchos factores que nos afectan.
Por tanto es difícil. Para simplificarlo debemos conocer bien al trabajador, su estilo de vida, sus valores, sus prioridades, sus necesidades. Conociéndolo, podremos acoplarlo o involucrarlo a nuestro proyecto.
Y por supuesto, para conocerlo no tenemos que creernos todo lo que nos cuenta, sino que tendremos que averiguarlo nosotros. Hoy por hoy el CV ya no te cuanta apenas nada del candidato, por tanto la entrevista personal te dirá mas. Y aunque te lleve más tiempo, será tiempo que ahorrarás mas adelante.
Por todo lo anterior no es fácil acertar a la primera, y el “prueba y error” aquí es imprescindible.

Entrevistador: ¿Es importante involucrar al trabajador en la empresa?
AEE: Es la opción mas valida. Si no buscamos involucrar al trabajador, al final tenemos lo que yo llamo trabajadores mercenarios, que van donde mas les pagan y menos hacen. Esos trabajadores surgen como respuesta a empresarios que utilizan a sus trabajadores como recambios, de usar y tirar. Es cierto que en algunas ocasiones la especificación del puesto no da para más o el que no da para más es el empresario.
Si en una empresa todo es comunicación hacia el exterior, como vimos antes, los trabajadores también son parte de esa comunicación. Y en el engranaje de la empresa todos los tornillos son importantes y todos deben cumplir su función. Utilizando el símil futbolístico, Eto´o no metería goles, si no le asistiera el resto del equipo, y los demás jugadores no le asisten, si no tienen preparadores físicos que los acondicionan, ni si el utillero no tiene preparado los equipos de los jugadores. Eto´o necesita del resto en parte o en todo.
La clave está en que haya un cuerpo técnico que cuadre, motive y dirija al equipo.

Montar un negocio propio: Inversión y financiación

Montar un negocio propio: Inversión y financiación

Después de hablar de la paciencia, constancia e imaginación que debemos poner en una empresa, y una vez claro en la mente del emprendedor cuales son los productos y servicios que vamos a sacar al mercado y sabiendo ya donde nos vamos a establecer y a quien vamos a dirigir nuestra oferta, hoy nos toca hablar de las necesidades de inversión de una empresa que comienza y de la financiación de dicha inversión.

Entrevistador: ¿ahora cogeremos más papel y lápiz que nunca?
AEE: Si, y arrimaremos la calculadora.

Entrevistador: ¿que tengo que considerar como inversión inicial?
AEE: Lo primero que yo haría sería conocer todo lo que necesito para establecerme, empezando por el local y el acondicionamiento de éste a mí proyecto,
Establecer cuales son las inversiones materiales: muebles, ordenadores, maquinaria, etc.…
Luego la inversión inicial en materias primas o mercaderías.
Por último valoraríamos las inversiones inmateriales, como es gastos de publicidad o comunicación, gastos de personal, incluyendo el coste del empresario, la tesorería (dinero) necesario para cubrir al menos el primer ciclo de explotación.

Entrevistador: ¿Qué es el ciclo de explotación?
AEE: Simplificando al máximo, diríamos, que es el tiempo que pasa desde que compro para producir hasta que cobro en dinero mi producto o servicio.

Entrevistador: Una vez hecho esto nos puede salir una cifra lo suficientemente alta como para echarnos para atrás.
AEE: Con una probabilidad muy alta, eso es cierto. Con lo que sería un buen momento para replantear de nuevo las posibilidades de mi empresa y empezar a cuestionar cuanto tiempo necesitaré para que sea una empresa productiva y cuanto tiempo necesitare para recuperar la inversión. Hay formulas matemáticas para esto, pero como todas, son orientativas. Vamos a fiarnos de nuestro sexto sentido, el sentido común, poniendo en una balanza todos los pros y contras, tanto en términos afectivos como económicos.

Entrevistador: Si decidimos seguir adelante, ¿por donde tiramos?
AEE: Ahora tenemos que pensar en grande y actuar en pequeño. No debo limitar las posibilidades de mi negocio a priori, pero hoy por hoy tengo unos recursos limitados y un porvenir incierto. ¿Qué quiere decir todo esto? Con las inversiones de hoy debo dejar la puerta abierta a que el negocio crezca de forma natural sin que eso suponga ahora un lastre.
Ejemplo: Para un negocio que comienza y como está el mercado, es fácil que nos interese comprar maquinaria de segundo mano. Para lo cual tenemos que tener claro cuántos años le quedan a la maquina y llevar una amortización de la misma realista y a rajatabla, es decir reservando el dinero para su sustitución.

Entrevistador: Planteando todo de esta forma realista, tendríamos la inversión y todos los gastos en los que podemos incurrir al comienzo del negocio incluyendo también los imprevistos, ¿así pues solo nos queda la financiación?
AEE: Una vez hilado fino con todo lo anterior, podríamos ahora plantearnos la financiación. Lo primero que haría sería tener un calendario de inversiones y gastos para financiar o no, cada uno de ellos por separado o de forma conjunta. Si hay inversiones grandes, lo lógico es que cada una tenga su financiación. Es claro el ejemplo de la maquinaria, cuya financiación de forma casi natural es el leasing. El renting resulta rentable para bienes de mucho uso, si no resulta más caro el collar que el perro.
Lo que es la tesorería siempre se ha financiado con recursos propios, los recursos que van generando la actividad y parte por financiación en el corto plazo, habitualmente pólizas de crédito. Mi consejo, hoy por hoy, es que un negocio que empiece ahora se olvide del corto plazo y lo haga todo al medio plazo (de año y medio a cinco años).
Es tanta locura financiar todo con nuestro propio dinero, como financiar todo con dinero ajeno.
Entrevistador: ¿Y las subvenciones?
AEE: Haberlas, ahílas, como las meigas. Verlas ya es otra cosa.
Por intentar probar…. con alguna subvención estatal, autonómica o municipal, que no quede. A nadie le vamos a quitar la ilusión. Pero una cosa si es cierta, no cuente con ella hasta que la tenga. Vamos, no haga números pensando en la subvención.
Al día que estamos, es más el momento de los prestamos ICO, que no son ningún chollo a efectos de tipo de interés, pero hoy es lo que tenemos. Hay bastante variedad como ya vimos y puede que alguna de nuestras necesidades se cubra.
Entrevistador: Llegado este punto en el que hablamos de dinero, inversiones y demás, imagino que el emprendedor debe de sentir pánico escénico.
AEE: Si no tiene algo de miedo, por lo menos a equivocarse, que se lo haga mirar por un médico, tiene el ego inflamado.
Fuera de bromas, no solo existe el miedo a equivocarse, sino que nos equivocamos, bien porque hay cosas que no tenemos en cuenta, bien porque tomamos decisiones erróneas o las tomamos fuera de tiempo.
Hay que asumir el error, cuantificarlo económicamente y tomar las medidas oportunas para que ese error no vuelva a cometerse. Se cometerán otros, pero ese no.
Equivocarse es humano, el problema está cuando superan en número y en cuantía a los aciertos.
Errores muy comunes son, por ejemplo, no valorar la merma de producto, no atender las obligaciones en plazo, no cuantificar el gasto financiero (lo que se lleva el banco por sus servicios), etc.…
He podido observar que algunos clientes, llevados por su pundonor, una vez que descubren un error y lo cuantifican buscan un acierto que en términos económicos, tenga el mismo valor.
De ahí que antes de empezar yo hiciera hincapié, como lo hago ahora, a la reflexión: pensar, pensar y tomar nota de todo lo que uno piensa.
Entrevistador: ¿Y si, llegado el momento nos damos cuenta que el error es mucho mas grande, y es equivocarnos en plantear el producto o el mercado?
AEE: Un error como ese supone que no hemos pensado lo suficiente. Ese pánico escénico del que hablábamos antes nos invita a pensar. Un error donde no haya marcha atrás, tiene pocas probabilidades de producirse. Es más fácil pensar en errores del tipo, como hemos sido demasiado optimistas al valorar la demanda del producto o nos hemos metido en un mercado equivocado o en recesión. Eso nos lleva a tener que pensar en otro producto o en subproductos, que se ajusten más a la demanda o complementen nuestros ingresos. Si nos equivocamos en el mercado, podemos plantear otros, etc.…
En palabras más coloquiales, si falla el plan A, habrá un plan B. Ejemplos actuales: cuando el mercado del calzado se vio inundado por la mercancía china, los productores españoles invirtieron en diseño y calidad.
Una vez el mercado de la construcción se vio saturado, empezó a expandirse hacia fuera, Marruecos, Brasil o Senegal han sido sus nuevos mercados.
Ejemplos de ámbito local: los bares ante su proliferación y pérdida de clientes, ponen tapa sin incrementar el precio, aunque a veces la tapa sea más simbólica que real.
Menús especiales para cenas de empresa adaptados a todo tipo de bolsillos de los restaurantes con más caché.
Las empresas dedicadas solo al por mayor, pasan también a ser minoristas, para ahorrarse intermediarios, como se ha visto en Granada.
Reducir el surtido de productos, eliminando aquellos más costosos para reducir el coste medio de la compra.
O al revés, la diversificación de productos en un mismo establecimiento, etc.….
Ejemplos de plan B hay muchos, y algunos mas exitosos que el inicialmente pensado como plan A.
Debemos ser flexibles y adaptarnos no solo ante el mercado sino antes nuestros propios errores de cálculo.
Lo más lógico es ir rectificando sobre la marcha las posibles desviaciones que nos vayamos encontrando.

Montar un negocio: Productos y Mercados

Montar un negocio: Productos y Mercados.

Quedábamos que para hoy que hablábamos de los productos y servicios que podíamos ofrecer. Y también de los mercados a los que nos íbamos a dirigir.

Entrevistador: ¿Por donde empezamos?
AEE: Por la descripción del producto/servicio tanto comercial, como técnica. Y aunque parezca otra vez de Perogrullo, sacamos el papel y el lápiz y lo detallamos por escrito, para poder rectificarlo o corregirlo totalmente y detallarlo al máximo. ¿Cómo?
Con un ejemplo simple tratamos de captar la idea. Mi negocio va a vender saquitos rojos. ¿Porque?
Por que en términos comerciales sabemos que es un color que todo el mundo usa en verano, porque favorece con el moreno y en invierno por que va a juego con la Navidad. Sin contar que una tienda toda de color rojo, no pasa desapercibida para nadie. Podemos por tanto tener una línea de negocio basada en el color rojo.

Ya tengo la descripción comercial del producto. Yo que vengo despedido de una gran cadena de textil, se a ciencia cierta que ese color, es el preferido 65%. Además soy original e inovador, a nadie antes se le ocurrió y si le doy un buen marketing, puedo atraer a muchos curiosos.

Entrevistador: Esto sería la descripción comercial, basandonos en un ejemplo, ¿cual sería la descripción técnica?
AEE: Esta descripción técnica se da mas en el caso que el producto no se básicamente una intermediación como es el caso anterior. Es el caso en el que hay un proceso productivo de por medio. Siguiendo el ejemplo anterior: si yo los saquitos le añado dibujos o diseños míos. Tendré que buscar quien los pegue en el saquito, tendré que registrarlo como marca o como patente, para que no sean fácilmente copiados por la competencia.
O también es el caso cuando prestamos servicios, en el ejemplo de una peluquería, debe describir todos los servicios que presta, lavado, corte, mechas, tinte, manicura, etc…cada uno de ellos necesita un material distinto o en común con otro, un tiempo, una especialización por parte del profesional que lo realiza, etc… Tendrán un coste diferente y un precio de venta al público distinto.
Para no equivocarnos y vender fuera de mercado o bajo coste, debemos describirlos claramente.

Entrevistador: ¿Todo eso para que sirve?
AEE: Describirlos comercialmente y técnicamente no solo no va ayudar a fijar costes o precios como he dicho antes. Sino que nos ayudara a darle un valor añadido cara al cliente o buscar un elemento diferenciador frente a los competidores.
Porque a la hora de escoger un producto no podemos y es más, hoy por hoy, no debemos dar más de lo mismo, porque nos estrellamos.
Principalmente porque no venceremos la reticencia al cambio de los clientes.

Entrevistador: ¿Qué es la reticencia al cambio?
AEE: El trabajo que nos cuesta cambiar de proveedor de servicios, sobre todo. En lugares pequeños se nota más por el parentesco de las personas o la proximidad y el sentido de vecindad. Es habitual en el Rincón, oír aquello de nos criamos juntos, es mi primo o mi vecino, etc….
Vamos, que a no ser que mi peluquero, se equivoque con el tinte o me deje esquilada, ¿porque tengo que cambiar?
Es el más vale malo conocido, que bueno que conocer.
O el proveedor habitual lo hace muy mal, o tu tienes que demostrar le que eres tres veces mejor que el suyo de siempre.

Entrevistador: Una vez escogido el producto y tener lo bien descrito, bien pensado, cuales el siguiente paso.
AEE: Proveedores de dicho producto, busco quien fábrica artículos textiles de color rojo, en diferentes modelos y calidades para dentro de un mismo color ofrecer una gama amplia de producto, con precios y calidades para todos los públicos.
Busco y comparo, entre proveedores, sus precios, sus artículos, sus condiciones de pago, sus vías de suministro.

Entrevistador: ¿Faltaría algo para terminar con el producto?
AEE: Establecer el precio de venta. En base al coste de producir o comercializar el producto, en base a la demanda que haya del mismo y frente a la competencia.
Hoy por hoy, con lo masificado que esta el mercado y a no ser que tengamos un producto estrella con una fuerte demanda, los costes de producción, son los que nos van a marcar el precio de venta.

Entrevistador: ¿No se debería establecer una política de precios?
AEE: En una situación normal si hablaríamos de eso, pero como lo de ahora no es una situación normal, mi consejo es que una política de precios sea a medio y largo plazo, muy estable, basada en la relación calidad /precio. La calidad del producto ira en función del mercado al que nos dirigimos.
Para no hablar como un economista, y poner un ejemplo: yo no pondría en el Rincón una tienda de ropa a 3.000 € el traje, pero como esta el mercado tampoco lo podría en la milla de oro de Madrid o en Marbella.

Entrevistador: ¿Si tenemos claro todo lo anterior, vamos al mercado, donde plantamos el negocio?
AEE: Antes de donde lo plantamos es a quien nos vamos a dirigir. Si hacemos caso a los consejos que se dieron la semana pasada, debemos conocer en algo el sector donde nos movemos y no entrar vírgenes en el.
Hoy es mas importante el quien, que el donde.
Dependiendo de que vayamos a montar tendremos una clase de clientes, dentro de esa clase habrá diferentes poderes adquisitivos, diferentes gustos, diferentes preferencias, etc… Tengo que saber a cual me voy a dirigir. En este caso no es conveniente y menos al principio cerrar mucho el circulo, ya se ira o no cerrando con el tiempo y la experiencia que vayamos obteniendo.

Entrevistador: ¿Vamos al donde?
AEE: Dependerá del producto y de la clientela, que hayamos anteriormente escogido. Tendrá que ser adecuado a ambos, nos permitirá desarrollar nuestro producto y será de fácil acceso a los clientes.
Tendremos que tener en cuenta el coste del lugar, el arrendamiento y el arreglo del mismo. Puesto que no nos debe ahorcar, ni ser un lastre para el futuro de la empresa.
Siguiendo el ejemplo anterior montar mi tienda de saquitos rojos en la C/Larios de Málaga, puede ser un lugar fantástico, pero para amortizar el coste que eso tendría el negocio, el proyecto debería durar varios años, y el rojo es un color y pasa de moda…. Esa decisión puede suponer un lastre o directamente ahorcar mi negocio.

Entrevistador: ¿Qué tal el Rincón como emplazamiento para negocios?
AEE: Hace algunos años un compañero asesor me pregunto que por qué ponía el despacho en el Rincón de la Victoria, como muy extrañado. La respuesta a un ¿por qué? Es un y ¿por qué no? Esa es la respuesta.
El Rincón es un lugar fantástico para vivir, pero también como lugar para establecer negocios. Aunque durante muchos años quienes hayan tomado las decisiones, solo se dieron cuenta de lo primero. ¿Cuantos Polígonos Industriales tiene y cuantas naves?
Y por lo que leí ayer del parking en el “Tú Dirás”, todavía hay miopes sin gafas, que no ven más allá de la crisis.
En mi opinión, que no soy de aquí, el Rincón tiene tres partes, el pueblo de toda la vida, la ciudad dormitorio y la zona de los veraneantes. Y las tres van independientes y no están conectadas para nada. Unos pocos explotan el potencial del pueblo de toda vida, muchos e incluso demasiad os explotan el mercado de los veraneantes y nadie o casi nadie se acuerdan de la enorme ciudad dormitorio, que desde hace unos años se ha convertido el Rincón. Un pueblo con incremento de población considerable.
Nadie se acuerda de que esta aún paso de Málaga y 30 o 40 minutos (sin atasco) de casi todo, de Vélez de Nerja o de Torremolinos o Benalmádena.
Por tanto y basado en mi opinión puede ser un buen sitio para muchos negocios, pero absténganse mas de lo mismo.

Entrevistador: ¿Pero, se ven muchos locales pendientes de alquiler o incluso en venta?
AEE: Por la sencilla razón que el precio de esos locales hoy y ahora están fuera del mercado. O el dueño no le importa tenerlo vació, porque no valora el coste de oportunidad de tenerlo bien alquilado. Y solo ve los problemas que le genera un alquiler fuera de mercado. Que no son otra cosa que impagados y morosidad.
Un negocio cara al público que funciona atrae más negocios en la zona y la revaloriza.
No todo consiste en sumar, hay que restar a veces, para seguir sumando un poco mas adelante.

Montar un negocio

Montar un negocio.

Entrevistador: ¿Cómo montar un negocio propio, puesto que esa puede ser una salida en momentos de Crisis?
AEE: Puede ser una salida, aunque nunca una salida a la desesperada.
Montar un negocio propio requiere paciencia, imaginación, constancia, trabajo y mucho sacrificio. Además de saber asumir el riesgo que conlleva un negocio.
Entrevistador: ¿Qué pasos daría usted para montar un negocio?
AEE: El primer paso es la reflexión, tanto a efectos de la persona, o grupo de personas, que desean ser emprendedores y no esperar a que llegue 20XX y la crisis se haya terminado…., como la reflexión hacia el exterior.
Entrevistador: ¿Podría explicarse mejor?
AEE: Tenemos que valorar qué negocio podemos montar y si ese negocio tiene viabilidad a efectos de los socios y a efectos del mercado. Ejem: Si sabemos a ciencia cierta que en una población hace falta un zapatero, pero nosotros no tenemos ni idea de eso, improvisar sobre la marcha nos llevaría a la ruina, por muchas posibilidades que tenga el negocio cara a la demanda del mercado. Un ejemplo a la inversa: uno sabe hablar eslovaco a la perfección, montar una empresa donde se enseñe eslovaco en base a sus conocimientos, probablemente no llegue a ningún lado, porque la demanda de esa lengua es poco significativa.
Entrevistador: Parece un poco de Perogrullo lo que dice; ¿no cree?
AEE: Cierto, absolutamente de Perogrullo, pero no imagina cuantos casos de esos hay. Sobre todo guiados por un sueño, una fantasía o una ilusión. Un proyecto de empresa tiene que ser realista, cuanto más se ajuste a la realidad más posibilidades tiene de desarrollarse.
Entrevistador: Una vez hechas esas reflexiones, ¿cuál es el siguiente paso?
AEE: Hay otra reflexión mas. No solo una empresa es una carrera de fondo sino que también es un deporte de riesgo. Está dispuesto a saltar por el puente, ¿tiene arnés y cuerda suficiente, o confía plenamente que el paracaídas del “Todo a 100” le salve?
Entrevistador: Según eso no nos arriesgaríamos nunca.
AEE: La respuesta a esa pregunta es: No, hay que arriesgarse, pero conociendo el riesgo y asumiéndolo, personalmente y en términos económicos también. No se quien dijo, que el mayor riesgo es no arriesgarse. Y fue Sócrates quien dijo que la suerte esta del lado de los valientes. Pero hay que diferenciar la valentía de la inconsciencia.
Entrevistador: ¿Sería esta la última reflexión?
AEE: En una empresa nunca se deja de reflexionar. Pero digamos que ahora si. Pasaría a explicar los pasos para montar una empresa. Para mi los pasos son diez, pero para no ser cargante nombraré seis básicos, y los explicaré de dos en dos.

· Producto o servicio que vamos a ofrecer. Debemos tener al menos unos mínimos conocimientos sobre ese producto o servicio. Si somos especialistas, mejor, pero sino lo somos podemos hacernos especialistas en eso, aunque requerirá formación y por tanto tiempo, quizás externa y también interna (autodidactas). Porque el saber no ocupa lugar, pero si tiempo.
· Mercado. Cuál es el público al que vamos a dirigir nuestro producto. Cuál va a ser el ámbito geográfico al que nos vamos a dirigir. Cuál es la demanda real de se producto o servicio, quién está ya en el mercado y cómo ofrece el producto. Podemos añadir algo que nos diferencie. Valoremos las reticencias al cambio de proveedor por parte del cliente.
· Necesidades de inversión. Cuanto mas fino hilemos en este punto, menos sorpresas desagradables nos encontraremos.
· Financiación de la inversión. Si se prepara bien hay luz al final del túnel.
· Comunicación, marketing.
· Recursos Humanos. Estas dos últimas tienen un peso menor, pero mucha más importancia de la que parece.