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¿Hemos tocado fondo?

¿Hemos tocado fondo?

Entrevistador: ¿Hemos tocado fondo?
AEE: La economía hace tiempo que es global y la crisis también lo ha sido. Pero no nos podemos olvidar que esta crisis, que comenzó siendo financiera, ha afectado a los países de diferente manera llevando a la crisis a diferentes sectores y teniendo consecuencias distintas según cada caso. Así que puede que algunos hayan tocado fondo, nosotros no.
Entrevistador: ¿Pero se ve la luz al final del túnel?
AEE: Personalmente, pienso que no. La economía global puede haber, en su conjunto, dejado de caer y si algunos ratios siguen cayendo ya no será al ritmo de meses atrás. Porque, simplemente, meses atrás era caer en caída libre en descenso directo. Ahora, de eso a ver la luz, todavía queda mucho
Entrevistador: ¿Y En España?
AEE: En España más que ningún otro sitio no se va a tocar fondo tan rápidamente por la sencilla razón de que ha afectado a los sectores de más peso en la economía: la construcción y el sistema financiero. Nuestro sistema financiero, los bancos, no han entrado en crisis propiamente dicha, como ocurrió en EEUU, pero se ha contagiado de similares problemas de recelo y desconfianza, pasando a reestructurarse con fusiones, reducciones de plantilla y reducciones de sucursales. Así como restringuiendo el crédito. El problema de la construcción, con un gran volumen de vivienda sin vender, es aun más dramático por todas las empresas subcontratadas que arrastra.
Entrevistador: ¿Entonces qué?
AEE: Para pasar el túnel habrá que utilizar linternas. Desde luego lo que ahora se llama economía real todavía tiene que sufrir. Se da por cierto que el paro va a seguir subiendo y eso no es bueno para nadie. Ni para el Estado (menos impuestos y más gasto), ni para los bancos (incremento de la morosidad), ni para los empresarios (disminución del consumo).
Entrevistador: ¿Cuándo podemos pensar habremos salido del túnel?
AEE: Para mí, empezamos a salir del túnel cuando se deje de destruir empleo. Entonces la economía real dejará de caer y sí habrá luz. Mientras eso no ocurra andaremos en tinieblas. Pero no quiero ser negativa porque de todo en esta vida se sale. No hay mal que 100 años dure….este es un mal refrán. Por eso hace falta una reforma laboral que estimule la contratación.
Entrevistador: ¿Por qué se habla entonces de brotes verdes?
AEE: Primero, por política y segundo, por animar una esperanza. Es casi como en las guerras, que se hacían cosas para levantar la moral de la tropa. Y por supuesto, por que si hay sitios donde si existen esos brotes. Imagino que se espera que ocurra con los brotes verdes, como ocurrió con la crisis, que haya un efecto dominó.
Entrevistador: ¿Que otros tengan brotes verdes es efecto de sus políticas económicas?
AEE: Desde luego que si, aunque también de cómo esté estructurada su economía. Que otros tenga brotes verdes es positivo para todos, aunque no tiene una causa/ efecto directa en nuestra economía. Pero hay alguien que vio la luz, por tanto el túnel tiene salida.
Entrevistador: ¿Hemos aprendido con la crisis?
AEE: Sospecho que no. La lógica de la caída nos debería haber enseñado a ser mas prudentes, a no gastar por encima de nuestras posibilidades, a saber que aunque los créditos estén baratos siguen siendo créditos y hay que devolverlos. Aunque puede que la crisis nos haya enseñado que el valor de las cosas no es el precio que pagamos por ellas. Espero que la crisis nos haya enseñado que el hábito no hace al monje, y por grande que sea el coche que nos compremos eso no nos hace ser ni mas ricos, ni mas listos, ni mejores. Espero que la crisis nos haya enseñado a no desear lo mismo que los demás, hágame falta o no. He visto como la crisis a hecho caer a muchos soberbios, pero no se si eso nos dará la humildad que se necesita para salir adelante. En fin, espero que la crisis nos devuelva el sentido común. Aunque me parece que espero demasiado. Mientras no volvamos a una lógica, no solo la crisis económica no habrá cesado, sino tampoco la crisis de valores que la acompaña.
Entrevistador: ¿Cómo afrontaría el último trimestre del año?
AEE: Con esperanza, pues aunque no hayamos empezado a levantarnos, ya no nos puede quedar mucho. Y la reestructuración natural del mercado después de la crisis, ya esta muy avanzada. Como siempre, hay que echarle mucha imaginación, hay que observar mucho el mercado, ver oportunidades de negocio o personales y olvidarse de quimeras y fantasías. Analizando mucho nuestra situación, tanto personal como económica, y la del entorno. Tenemos tanto como empresarios como trabajadores, debemos ser positivos, no mirando hacia atrás sino hacia adelante. Aunque tengamos que reinventarnos, desde luego es época de cambios y eso hay que aprovecharlo. Quien sea capaz de ajustar sus margenes y ser profesional habrá triunfado.
Entrevistador: ¿Vuestra empresa también ha hecho cambios?
AEE: Si, no solo hemos ajustado nuestro horario, sino que hemos ampliado el despacho teniendo ahora un abogado especialista en mercantil y civil. Lo cual repercutirá positivamente en nuestros clientes y espero que también en el programa, trayendo mas temas de derecho que puedan interesar a los oyentes. También el despacho se amplia físicamente, abriendo un despacho en Fuengirola, ante la creciente demanda de clientes por la zona de Málaga Oeste.

Deuda Pública

Deuda Pública

19 de Mayo del 2009

Entrevistador: Nos proponías hablar de Equilibrio Presupuestario y Deuda Pública, aunque es algo muy lejano, para nosotros.
AEE: Lógico es que las deudas que nos importen ahora sean las nuestras y no las del Estado. Pero eso es ser corto de miras o no saber realmente de qué estamos hablando cuando lo hacemos de Deuda Pública y cómo nos puede o no repercutir.
Quien mejor entiende el equilibrio presupuestario y la deuda pública son las amas de casa o quien lleve la economía doméstica, puesto que la economía doméstica tiene ciertas similitudes con las cuentas nacionales.
Así verás que lo vamos a ver como algo más cercano, y que nos influye bastante más de lo que, en principio, nos pueda parecer.

Entrevistador: ¿Qué son eso tan traído y llevado de los presupuestos nacionales?
AEE: La nación, como cualquier hijo de vecino, tiene un presupuesto. Tenemos unos ingresos estimados y unos gastos también estimados. Si nuestros ingresos no cubren los gastos, tenemos un problema y tendremos que pedir dinero a alguien.
Vamos a comparar los presupuestos nacionales a cuando decidimos irnos de viaje. Cuando decidimos irnos de viaje, asignamos a dicho viaje un dinero según nuestra economía, estimamos unos gastos y decidimos dónde y cómo nos vamos. Si tenemos “presupuesto” nos vamos a China o Australia, Si tenemos menos presupuesto, nos vamos a Granada o a Nerja.
Si nos equivocamos en la estimación del presupuesto, o buscamos a alguien que nos saque de apuro o nos tendremos que volver antes.
Este es el por qué es importante hacer bien un presupuesto. Y por tanto un presupuesto no es un mero trámite.

Entrevistador: ¿Qué es el equilibrio presupuestario?
AEE: Es la situación donde los gastos se equiparan a los ingresos. Es decir nos fuimos de viaje, nos lo pasamos estupendamente y no tuvimos que pegarle un mordisco a la tarjeta de crédito, ni a ningún compañero de viaje y ni mucho menos nos volvimos antes.
Por tanto, después del viaje, tendremos una bonita experiencia y ninguna consecuencia económica que nos haga sacrificarnos después.
La recompensa de haber planificado bien el viaje, es no tener quebraderos de cabeza sobre el pasado y empezar a pensar en el nuevo viaje del próximo año.

Entrevistador: ¿Qué pasa cuando no hay equilibrio presupuestario?
AEE: Si nos sobro dinero (superávit) no hay problema, pero si nos falto (déficit), entonces tendremos que devolver el dinero que nos prestaron.
Cuando hablamos del Estado éste, no puede volverse antes del viaje, porque tiene unas obligaciones contraídas con los ciudadanos. Tiene que pagar las obras públicas, los funcionarios, las pensiones, las prestaciones por desempleo, mantener la sanidad, la educación, la justicia, etc.….
Por tanto, si se planifica mal el presupuesto, tiene que emitir Deuda Pública.

Entrevistador: ¿Qué es la Deuda Pública y por qué se la teme tanto?
AEE: La deuda pública es el dinero que el Estado (Ayuntamientos, CCAA, Diputaciones, Gobierno Central, etc.…) ha pedido prestado para financiar sus gastos, inversiones o directamente el déficit presupuestario en el que haya incurrido.
Si tengo que pagar la vuelta al cole de los niños (gastos) y no tengo en ese momento, voy al banco y pido un préstamo al consumo. Si necesito cambiar de frigorífico (inversión) y no tengo liquidez, financio con el vendedor la compra del bien. Si me he gastado más de lo que tengo, voy y financio con un banco o un amigo mi déficit temporal.
En el caso de España, para cubrir las necesidades del Estado, se emiten los siguientes activos financieros: Letras del Tesoro, Bonos y Obligaciones del Tesoro.
Como activos financieros, se les considera seguros porque tienen la garantía del Estado Español. Aunque muy recientemente la clasificación de muy segura de este tipo de deuda ha caído a efectos del mercado internacional.
Otros entes públicos, para sufragar sus necesidades de capital, acuden a los bancos, al igual que lo hacemos nosotros o una empresa. Sin contar que también se financian a través de los proveedores, pagando a plazo o últimamente demorando demasiado sus pagos.
Tener deuda pública no es necesariamente malo, como tampoco lo es que la tengan las empresas o los particulares. El problema viene con el exceso.

Entrevistador: ¿Para hacer obra pública deberá endeudarse?
AEE: Como dijimos en un principio, no solo se endeudará para hacer inversiones, sino en el caso de gastos y desfases en el presupuesto.
En el caso de financiar inversiones, se podría considerar que no es justo que aquellos que ahora pagan los impuestos tengan que pagar por el coste total de la obra. Así la deuda pública sería una forma de repartir el gasto entre las distintas generaciones.
Pero solo en el caso de inversiones, el resto, tanto el gasto como los desfases del presupuesto, no sería justo que lo pagasen con impuestos las generaciones futuras, que nada tuvieron que ver con esos gastos.
Cuando el Estado se endeuda, debemos recordar que el dinero que se ha tomado prestado hay que devolverlo y con intereses en un futuro. Como todo hijo de vecino. Algo de lo que no se suele ser consciente por parte de la población. Es mucho mas populista gastar mucho y derrochar endeudando las arcas públicas que mantener cuatro años de poco gasto y reducción de deuda. Es un trabajo mas arduo y difícil arreglar las cuentas del mal gobierno anterior que gastar y hacer cosas con el dinero de otros. Lo segundo lo sabemos hacer todos. Y lo hacemos divinamente cuando el dinero es de otros y las responsabilidades quedan diluidas en un proceso electoral.

Entrevistador: La duda ahora es la siguiente: a parte de con Deuda Pública, ¿con qué más se financia el estado?
AEE: La fuente más importante de ingresos, con diferencia, son los impuestos directos e indirectos en nuestro actual sistema. Los impuestos directos son el IRPF o IS principalmente. Un ejemplo de impuesto indirecto es el IVA, y aprovecho para explicar que el IVA es un impuesto que debe pagar el consumidor final por el producto o servicio que compra. Otros impuestos indirectos son los que graban el consumo de tabaco, bebidas o gasolina.
Los presupuestos de un Estado, ingresos y gastos, están establecidos para que el gobierno cumpla con los objetivos políticos que ha fijado en su campaña electoral. No obstante, todo nuevo gobierno se encuentra con una estructura de ingresos y de gastos establecida y efectuar cambios radicales suele ser muy difícil además de tardar su tiempo.
Incrementar los impuestos tendrá el impacto de reducir el incentivo de invertir en nuevos negocios, en contratar nuevos empleados y aumenta las salidas de capital hacia el exterior, con la resultante reducción en la actividad económica, causando menos crecimiento, menos riqueza y más pobreza. Es decir, si el gobierno me quita todo lo que genero a base de impuestos, no emprenderé y no trabajaré o lo haré en otro país.
Como ves todo lo que hemos tratado, sobre la economía incide, y mucho, en nuestro día a día. Es importante, por tanto, tener al menos unos mínimos conocimientos, para no perdernos y juzgar a nuestros dirigentes con criterio y no por una sonrisa, un gesto o una promesa. Ese criterio vale para OT o cualquier otro concurso televisivo, pero no para juzgar y elegir quien debe marcar nuestro devenir.

Tipos de interés

Tipo de interés

12 de Mayo del 2.009
Entrevistador: Sigamos hablando de conceptos económicos, para no perdernos cuando hablan políticos y economistas.
AEE: Creo que seguir hablando de macro magnitudes o conceptos económicos puede resultar interesante. Estos términos los niños de hoy los estudian en la escuela, incluso creo que en el bachillerato hay clases de economía o derecho. Pero eso es hoy, cuando yo estudiaba no se explicaba nada, de tal forma que puede haber muchos, que cansados de oírlos sin entenderlos, pasen de ellos. Y pasar de las cosas cuando nos afectan no es bueno.

Entrevistador: ¿Qué quieres explicarnos hoy?
AEE: ¿Qué tal si empezamos por el tipo de interés y vemos hasta dónde llegamos?
Los tipos de interés no es otra cosa que el precio del dinero. Las entidades financieras venden dinero, dinero que nosotros compramos a un precio: ese es el tipo de interés. El precio del dinero depende del plazo que se nos da para devolverlo y el riesgo que asume la entidad financiera al vendernos ese dinero.
El corto plazo hace que el tipo de interés sea mas bajo, puesto que el coste de oportunidad de no tenerlo es menor. Cuanto más riesgo tiene una operación más alto será el tipo de interés. Por eso los créditos hipotecarios con garantía hipotecaria, tienen un tipo de interés menor.
El dinero se presta en todos los sentidos. El banco presta dinero a sus clientes, a entidades públicas, a empresas y a otros bancos, pero también recibe préstamos de sus clientes materializados en depósitos. Todos estos están remunerados a diferentes tipos de interés.

Entrevistador: ¿Qué es el tipo oficial del dinero, ese que anuncia el Sr. Trichet?
AEE: En nuestro caso el Tipo oficial del dinero lo marca el BCE. Los Bancos Centrales (en la UE, salvo en el Reino Unido, cuando hablamos de BC, hablamos de BCE, nuestro banco central el español, ya no tiene esa función) son los encargados de controlar la cantidad de dinero en circulación, puesto que si hay mucho dinero en el sistema se tiende a tener inflación. Si recordamos del día anterior, la inflación era eso que medía el IPC.
El BCE realiza periódicamente subastas de dinero a las que acuden los bancos comerciales. El tipo mínimo para pujar en esas subastas es el tipo de interés oficial, fijado por el propio BCE.
Este es el dinero más barato que van a conseguir los bancos. Así el tipo oficial es el precio mínimo del dinero.

Entrevistador: ¿Que pasa si el BCE decide bajar los tipos de interés, como ocurre últimamente?
AEE: Que el precio del dinero será más barato. Cuando algo está más barato, la demanda aumenta, se pone más dinero en circulación, con lo que la economía se “debe reactivar”.
Porque digo “se debe”, al igual que ocurre con un enfermo, al ponerle paños de agua fría debe de bajarle la fiebre, pero según el estado del enfermo esta medida será más o menos efectiva.
Por tanto, el tipo oficial del dinero influye en la inflación y en el Euribor.

Entrevistador: Si de la inflación hablamos el otro día, hablemos ahora del Euribor.
AEE: ¿Quién no conoce el Euribor? Suele ser el tipo de referencia de nuestros préstamos. ¿De dónde sale el Euribor?
Como el mercado del dinero es libre, el precio del mismo es libre también y fluctúa. Así, los bancos se prestan dinero entre sí. Dependiendo de la solvencia de los bancos, el tipo será más bajo o más alto, igual que ocurre entre particulares.
El Euribor es la media de los tipos de interés que usan para préstamos los principales bancos de la zona euro.
El Euribor que nos dicen por la tele es una media mensual de todos los Euribor diarios (porque el Euribor es un dato diario). Para medir nuestras hipotecas se toma el Euribor a un año, y como nosotros somos menos solventes que los bancos, en principio, se le añade un diferencial. Euribor + el diferencial.
Normalmente el Euribor suele estar muy cercano a los tipos oficiales de interés, aunque hoy por hoy la crisis financiera y la incertidumbre y desconfianza ha hecho que a bajadas de tipos oficiales de interés, al euribor le haya costado asimilarlos y bajar.

Entrevistador: ¿También hay una cosa llamada TAE, que sale en mis préstamos y qué no sé que es?

AEE: El TAE es la Tasa Anual Equivalente y sirve para comparar operaciones financieras entre sí, sin llevarnos equívocos.
Trata de medir la rentabilidad efectiva de la operación, porque los tipos de interés pueden ser simples o compuestos, mensuales, anuales, etc.…, por ejemplo no es igual un 10% sobre 1000 calculado a tipo de interés compuesto que simple. Así pues el TAE recoge los tipos de interés, el plazo de la operación y las comisiones.
Dos pequeñas consideraciones: la primera es que el TAE es anual y mide la rentabilidad anual y el segundo es que no aglutina a los impuestos gastos notariales ni de de transferencia.
La trampa del 0% TAE, es una estrategia comercial, que consiste en lo siguiente: aunque el TAE debe incluir los gastos de apertura del préstamo, en ocasiones no lo hace. Así, si un coche nos cuesta 10.000 € a 0% TAE pero la comisión de apertura es 1.000 €, realmente el tipo interés TAE es del 10%. Así la operación si tiene un coste.

Entrevistador: Hablando de tipo interés, ¿por qué no hablamos también de hipotecas? ¿sabemos realmente que es una hipoteca? De éstas, todos tenemos.
AEE: Hace muy poco si no tenías una hipoteca no eras nadie. De hecho hay quien las tiene a pares. Y hoy preferirían no tenerlas.
Cuando hablamos de hipoteca no solo nos referimos a los préstamos con garantía hipotecaria, también puede haber avales con garantía hipotecaria, por nombrar otro caso. Al fin y al cabo la hipoteca es un Derecho Real que recae sobre un bien y lo sigue allá donde vaya. Por eso la hipoteca se registra en el Registro de la Propiedad, haciéndola así pública y susceptible de ser consultada.
La hipoteca garantiza una obligación sin excluir la garantía personal. Por tanto la hipoteca es una garantía accesoria, que depende de esa obligación principal. Si la obligación principal se extingue, también se termina con la hipoteca, debiéndose dar de baja en el Registro de la Propiedad.
El propietario puede hacer con el bien hipotecado lo que desee, venderlo, volverlo a hipotecar, etc. Pero el que lo compre debe ser consciente de las cargas que conlleva, puesto que aunque él no tenga nada que ver en la obligación que dio lugar a la hipoteca, el bien responde de la misma mientras ésta persista. Por eso, cuando compramos al promotor algún bien nos subrogamos a la hipoteca inicial o debemos cancelar ésta y constituir una nueva hipoteca.
La hipoteca le confiere al acreedor el derecho a ejecutar, a sacar a subasta pública, a través de los procedimientos legalmente establecidos, el bien que sirve como garantía. El acreedor no se lo puede apropiar directamente.
La responsabilidad hipotecaria, es la suma de las cantidades de las que responde efectivamente y son: la suma debida, los intereses de demora y una cantidad adicional para costas y gastos procesales.

La Hipoteca no es una garantía excluyente Si, por ejemplo, debido al impago, el acreedor saca a subasta la vivienda y si obtiene por ella una cantidad inferior a la deuda que garantiza, el deudor no se libera. Sigue estando obligado al pago de la cantidad restante en virtud de su garantía personal, que señalábamos en el primer punto.

Macromagnitudes

Macromagnitudes

Entrevistador: El día anterior nos planteaste que hablaríamos de las macromagnitudes, palabra que asusta nada más pronunciarla y que nos resulta, en principio, ajena.
AEE: Normal es que nos asuste la palabra, pero si decimos que algunas de las magnitudes macroeconómicas son el IPC, el PIB, el equilibrio o no de las cuentas públicas, la balanza de pagos o la balanza comercial. Seguramente reconozcamos algunas como muy familiares y otras las hayamos oído alguna vez en televisión, sin saber muy bien hasta que punto lo que indican es bueno o malo y hasta dónde me afectan o de dónde salen.

Entrevistador: Entonces tu idea es explicarnos qué son, qué significan y cómo nos afectan.
AEE: Justo, y tratar de hacerlo fácil y ameno. Al igual que en el cuerpo humano, tenemos una serie de indicadores que nos dicen si estamos enfermos o no y hasta donde de malitos nos encontramos. Las macro magnitudes hacen lo mismo pero analizando la economía nacional. Así, si nos sube la fiebre, el azúcar o el colesterol el médico toma las medidas oportunas para restablecer esos síntomas o parámetros y ponerlos de nuevo en equilibrio. Lo mismo debe hacer el gobierno para mantener la salud de la economía, poniendo en equlibrio los parametros económicos.

Entrevistador: ¿Por donde empiezas?
AEE: Empezamos por el último que nos han dado, el IPC, el índice de precios al consumo. Popularmente se conoce como el incremento del coste de la vida.
Es un indicador estadístico, recoge todos los productos de consumo significativos en el mercado y compara sus precios en el tiempo. Así, el IPC mensual nos marca el incremento mes a mes; IPC interanual es el de año en año. Lo normal es que el índice sea positivo, por eso lo llamamos el incremento del coste de la vida.
Igual que el termómetro nos marca la temperatura, el IPC nos marca la inflación.
La inflación es a la economía como la temperatura del cuerpo a un paciente. Tan malo es que se produzcan incrementos fuertes en la temperatura, como que baje por debajo de unos mínimos.
Así, habrán oído hablar: “tiene una inflación galopante” o “se encuentra en un proceso de deflación”. Y, en cualquiera de los dos casos, el economista se muestra nervioso y preocupado.
Es por esto que es importante. Nos avisa de que la economía no esta sana. Y nos afecta directamente porque es el indicador por el cual se actualizan muchas rentas, nóminas, pensiones y alquileres principalmente.
Si, por ejemplo, el Índice es hoy un 3% mayor que hace un año, ese aumento indica que para comprar hoy los mismos artículos de consumo que hace un año hemos de gastar un 3% más de dinero. Por tanto, que para no empobrecernos hemos de ganar un 3% más que hace un año. De ahí la aplicación del Índice en los convenios salariales, en las rentas de las viviendas, en la política de pensiones… como dije antes.

Entrevistador: ¿Cuales son los productos más significativos que forman la cesta del IPC?
AEE: El IPC se refiere a alimentación, transporte, educación, prendas de vestir, etc., no a los productos industriales como herramientas o maquinaria. Afecta, por tanto, al conjunto de artículos de consumo, no a una selección de ellos y especifica solamente cuánto varían estos en el tiempo.
EL INE es quien, determina qué productos consumen las familias y cuánto representa cada uno de ellos en el gasto total familiar a través de métodos estadísticos.

Entrevistador: He oído hablar de otros tipos de IPC, como el IPC subyacente u otros
AEE: Efectivamente, no es un único índice sino que se elabora por partes, formando esas partes índices parciales.
Así, el IPC recoge varios grupos de bienes de consumo: productos de alimentación, artículos de vestir, el alquiler de viviendas, menaje doméstico, medicinas, transporte, educación bienes culturales y resto de artículos de consumo. Cada uno de estos Índices se elabora a tres niveles: provincial, autonómico y nacional, de manera que es posible conocer no sólo cuánto ha variado el precio del conjunto de los bienes de consumo en España, sino también cuánto se ha encarecido, durante el último año, los productos de alimentación en una zona concreta del país.
A parte del IPC General hay además El IPC subyacente. Es el anterior sin tener encuesta los productos básicos (no elaborados) y los productos energéticos. Esto hace que sea algo más bajo que el anterior y más estable. Estos productos, tienen mucho peso en el índice, porque también lo tienen en la economía y fluctúan
en orden a un mercado propio, muy cambiante.
Por último, hay otro al que llamamos IPC Armonizado, que se creó para poder comparar el IPC entre países. Este es el que se usa cuando se habla de IPCs en la UE.

Entrevistador: Ha quedado claro el IPC. ¿Por dónde continuarías ahora?
AEE: ¿Qué tal el PIB? También es bastante televisivo. De hecho, los últimos datos nos los dieron la semana pasada.
¿Por qué es importante? Porque es el indicador que utilizamos para medir la riqueza del país. Si el PIB crece se considera que el país aumenta su riqueza, si es al revés disminuye y, por tanto, el país es más pobre.
El PIB per cápita trata de ajustar ese indicador al nivel de población que tenga cada país en una distribución homogénea de esa riqueza.
Así, dos países pueden tener el mismo PIB, pero será más rico el que menos población tenga, porque su población tendrá mas poder adquisitivo.

Entrevistador: ¿Cómo se calcula?
AEE: El PIB es el producto interior bruto. Es decir, calcula la actividad económica realizada dentro del país, y al ser “bruto” no tiene en cuenta los consumos de capital.
Cuando hablamos interior, quiere decir no tiene en cuenta la producción de nuestras empresas en el extranjero.
Cuando hablamos de “bruto”, es porque no incluimos el consumo de capital, es decir el desgaste de los bienes de producción.
El PIB no incluye ni las actividades ilícitas ni las actividades no remuneradas. Ejem, la venta de droga o servicios realizados por ONG´s.

Entrevistador: ¿Para qué sirve?
AEE: Es un indicador de la actividad económica y nos ayuda a saber si el enfermo es activo y se mueve o es sedentario y pasivo.
No es lo mismo tratar a un enfermo activo que a uno que esta postrado.
Vuelve a ser un indicador para saber ¿cómo de malita está la economía?
Como índice matemático que es, es limitado pero no por ello deja de ser una forma de medir válida.
Cierto es que no hace mención a la distribución de esa riqueza en el país. Tampoco tiene en cuenta el desgaste medioambiental. Cuando explotamos nuestros recursos naturales aumentamos el PIB, pero ¿a qué coste? O no considera el trabajo voluntario o la economía sumergida
Podremos ponerle pegas al PIB cuando este crece, pero cuando decrece es síntoma claro y evidente de decadencia de la economía.

Entrevistador: ¿Cómo nos afecta el PIB?
AEE: Vamos a enlazar el desempleo que hemos visto el día anterior, con el PIB que acabamos de ver,
puesto que ambos están bastante relacionados. Cuando crece el PIB es un medio para que aumente el número de personas empleadas, puesto que, en principio, para producir más necesitamos más personas que estén trabajando.
Y digo en principio, porque si aumentamos la productividad y producimos más y mejor, no aumentaremos tanto el empleo, en términos de cantidad.
Y digo en principio, porque si aumentamos la producción y mejoramos el producto, aumentamos su competitividad frente al resto y aumentaremos así la demanda del mismo y no solo en país, sino, lo que es más importante, en el mundo. Entonces sí generaremos más empleo y de más calidad. Cuando me refiero a más calidad en el empleo, me refiero a que será más cualificado y especializado, mejorando su estabilidad.
La conclusión es muy sencilla: incrementar el PIB podrá o no aumentar el empleo, ahora si el PIB decrece no es posible aumentar el empleo.
La reflexión anterior me va a llevar a la balanza comercial.

Entrevistador: ¿Qué es la balanza comercial?
AEE: La balanza comercial es la diferencia entre exportaciones e importaciones.
Si el conjunto del Estado, ciudadanos, empresa y gobiernos compramos más bienes producidos fuera que los que nos compran producidos dentro, tenemos un déficit en dicha balanza.
Sí, por el contrario, consumimos nuestros productos y conseguimos que el resto del mundo los consuma también en mayor cantidad que los productos traídos de fuera, tendremos superávit en dicha balanza.
Esto no quiere decir que tengamos que consumir nuestros productos, por el hecho de ser nuestros. Tenemos que consumir los mas competitivos, sean nuestros o no. Ahora eso sí, tenemos que conseguir que los nuestros sean los mejores y que no solo los consumamos nosotros sino el resto del planeta.
Entonces, y enlazando con la reflexión anterior, así aumentaríamos el empleo, en términos de cantidad y calidad, y aumentaríamos también nuestro PIB.

Crisis

Crisis

Entrevistador: ¿Cómo prevé usted, como asesor de empresas y economista, la economía en año 2009?
AEE: La preveo dura o espesa, pero no imposible de tragar. Tirando de refranero diremos aquello todo tiene solución en esta vida menos la muerte. Se trabajará mas, se cobrará menos y habrá que pensar mucho más y reinventarse.
Entrevistador: ¿Durará mucho la crisis y afectará a todos?
AEE: Afecta ya a muchos, y todos los estamentos se verán tocados por ella. Aquel que piense que la crisis no va con él, se equivoca de lleno.
Entrevistador: ¿Es tan profunda como se dice?
AEE: Si, profunda y larga, porque no es una crisis sino varias entremezcladas. Y sobre todo va a cambiar muchas cosas, y los primeros que sepan adaptarse a los cambios triunfarán. Con esto no quiero llevar pesimismo sino realismo. Tenemos que cambiar nuestra mentalidad y entre otras cosas tener claro que no vamos a volver al punto en el que nos encontrábamos hace escasamente unos años.
Tirando ahora de filosofía, “No es más rico el que más tiene si no el que menos necesita”
Entrevistador: Dénos alguna clave para eso que llaman economía real, la del dinero en el bolsillo.
AEE: No voy a dar una sino tres.
Primera, tanto la familia, la microempresa y la Pyme, tienden a ser muy parecidas. Y son la base del país y de nuestro pueblo. Y en situaciones de crisis deben ser una piña, en donde todos remen en la misma dirección para sacar la nave a flote.
Hundir un barco todos sabemos, primero saltan las ratas y se ahogan los valientes o los de honor.

Segunda, se necesitan ideas, nuevas, viejas e incluso manías, pero ideas. Porque nos vamos a hinchar a trabajar, pero mucho mas a pensar.
Así que al igual que cuatro ojos ven más que dos, varias mentes juntas piensan y llegan mas lejos que una sola.
Si en el barco estamos todos, todos remamos, todos pensamos. Eso de la lucha obrera y el empresario explotador, en el tipo de empresa de la que estamos hablando ha muerto y sino ha muerto agoniza y no supera la crisis.
Todo el mundo debe de opinar sin complejos, porque de las ideas más absurdas o simples pueden salir genialidades.
Muchos se acordaran de aquello de “Busque, compare y si encuentra algo mejor cómprelo” Eso con la imagen de toda la plantilla detrás salvó una empresa.

Tercera, humildad, tirando de nuevo de filosofía “La humildad es la llave que abre todas las puertas”. Hoy nos hemos olvidado de eso.
Hemos montado una empresa, la hemos hecho grande, o eso es lo que hemos creído nosotros, cuando realmente creció por factores externos. Nos hemos enfundado en un bonito traje, calzamos un buen coche y somos triunfadores. Nos hacemos presidentes de un club, y solo nos queda salir guapos en la foto.
Cuando los factores externos que nos hicieron grande se van, viene el concurso de acreedores.

Entrevistador: ¿Y estos tres consejos sirven para la economía real de mi bolsillo?
AEE: No es que sirvan, es que son la base.
Después hablamos de condiciones de trabajo, de financiación, de tipo de interés, de la deducción de los 400€, de las milongas que me cuentan unos y de los sapos que me trago de otros.
Y si los cimientos no son los anteriores, mejor no explico lo siguiente, porque no nos llevaría a ninguna solución.

No hay recetas mágicas y de haberlas no hay una, si no tantas como empresas, familias, autónomos y empleados.