Reestructuración

Reestructuración

Entrevistador: ¿A que te refieres cuando hablamos de reestructuración?
AEE: Reestructuración es un término que se usa mucho en la empresa y se aplica cuando la situación de la misma empieza a reclamar cambios.
Dice el diccionario de la RAE que reestructurar es modificar la estructura de una obra, disposición, empresa, proyecto, organización, etc…
¿Por qué es el tema para mí hoy? Porque estamos en época de reestructuración, todas la crisis, bien globales o sectoriales, conducen irremediablemente a una reestructuración. Es la famosa frase de “renovarse o morir”, una reestructuración de sectores, de empresas y por qué no de nosotros mismos.
Entrevistador: Cuando hablas de reestructuración parece como si trataras de cambios muy radicales.
AEE: Quizás no se trate tanto de cambios radicales como de cambios profundos. Nuestro entorno y nuestras circunstancias han cambiado. Cuanto antes nos demos cuenta de ello y nos pongamos manos a la obra, menos nos veremos perjudicados. Llevamos ya más de un año de crisis y en ella hemos visto “morir” muchas empresas y proyectos que en otra época fueron exitosos. Estamos sufriendo en nuestras carnes cómo nuestros más preciosos sueños son hoy por hoy inviables.
La reestructuración se palpa en el ambiente. De hecho una gran compañía española (Acciona) lo ha hecho motivo de su campaña publicitaria “RE_”, donde añadiendo este prefijo nos invita al cambio RE_Acciona, replantea, revindica, reclama, reorganizar, etc….
Entrevistador: ¿Ya hay quien se esta reestructurando?
AEE: La crisis, que en un inicio ha sido principalmente financiera, esta suponiendo que este sector se reestructure de una manera a veces escandalosa y otras en un poco a poco. Así ha habido intervenciones, fusiones, reestructuración de plantilla, cambios en la política de remuneración etc…Dando lugar a que dentro de unos años nuestro sistema financiero, y quizás el del resto del mundo, no sea el mismo de hoy.
Y así esta ocurriendo también con otros sectores golpeados muy intensamente por la crisis, donde la reestructuración ha sido no buscada sino provocada por la misma. Es el caso del sector automovilístico o el de la construcción. A la reestructuración de plantilla o procesos, le ha acompañado la deslocalización, demostrando que en esta aldea global, la globalización económica unas veces nos beneficia y otras nos perjudica.
Entrevistador: Un cambio profundo no tiene pinta de ser fácil.
AEE: No lo es. La reestructuración pasa por cambiar de verbo, cambiamos el verbo tener por el verbo ser. Por la sencilla razón de que no se puede tener felicidad, pero si se puede ser feliz.
Así dejaremos de tener una empresa, para ser una empresa. No tenemos clientes, estamos con los clientes.
Las empresas no hacen otra cosa que atender las necesidades del mercado; las empresas producen lo que demanda el mercado. Yo no vendo lo que quiero vender o me interesa si no lo que quiere el mercado o necesita el mismo.
No nos olvidemos que es una crisis de consumo, se ha dejado de consumir todo para consumir lo necesario. Todo lo que no es necesario sobra. Así lo entendió Mercadona quien eliminó de su surtido referencias para abaratar el precio global de la cesta; muchos lo tildaron de estrategia arriesgada pero lo cierto es que les está funcionando.
Quien se mantiene es el que es capaz de darle al el mercado lo que demanda, lo hace ajustando su márgenes y de la forma mas profesional posible. Este sería el caso de Hipercor, quien ha bajado sus márgenes aunque no su servicio y se mantiene gracias a eso.
Inditex, la gran firma española de la moda, ha llegado a un acuerdo sin precedentes con sus trabajadores para mantener el empleo, obviando las políticas económicas que no llegan.
En el mercado actual no hay financiación para casi nadie. No se venden casas, no porque no haya demanda o los precios aún sigan siendo altos, sino por que no hay financiación, no se conceden créditos.
Pero lo que no puede faltarnos es imaginación, Nueva Rumasa a conseguido financiación, creo que va ya por la tercera emisión de pagarés garantizados y con ellos realiza sus proyectos de inversión.
Por tanto es tiempo de reinventar, de reestructurarnos, adaptarnos al cambio radical que nos esta suponiendo esta crisis. Es evidente que este terremoto llamado crisis nos ha levantado la casa probablemente desde los cimientos y tendremos que reconstruirla pero esta vez adaptándola a las condiciones sísmicas.
Entrevistador: ¿Claves para la reestructuración?
AEE: Las claves para la reestructuración son un catálogo de virtudes, quizás más propias de los santos que de pecadores como nosotros, pero son la base para reestructurar nuestro negocio:
1. Empatía, ahora más que nunca tenemos que pensar en el cliente, en sus gustos y necesidades. También nos debemos de meter en los zapatos de nuestros trabajadores, conociendo sus problemas y necesidades, sabremos como incentivarlos y motivarlos. Incluso tendremos que saber ahora más que nunca que es lo que hace la competencia, con qué problemas se encuentran ellos y como los resuelven.
2. Humildad, porque la prepotencia y la soberbia no son valores fiables ahora. Decía Descartes que “la humildad es la llave que abre todas las puertas”. Debemos reestructurarnos partiendo de lo esencial y lo sencillo, la base del negocio.
3. Paciencia, perseverancia y constancia, saber esperar a que los resultados después del esfuerzo vayan llegando. Perseverar, seguir intentándolo corrigiendo los errores y, por supuesto, ser constantes y no desfallecer ante las dificultades.
4. Valor, es momento de decisiones fuertes y serias donde debemos demostrar nuestra madurez como empresa y como personas.
5. Generosidad y servicio, ahora mas que nunca tenemos que dar primero para recibir después, ya no nos podemos dirigir a los clientes ni al resto pidiendo sino ofreciendo con generosidad y servicio. Para que nuestro producto aumente su valor intrínseco.
6. Colaboración y confianza, no es momento de disputas, roces y rencillas. Sino de confiar unos en los otros y colaborar al máximo, trabajando a veces codo con codo.
7. Motivación, tener un objetivo un motivo que guie la reestructuración.
8. Trabajo, mucho trabajo. Parafraseando a Picasso, esperaremos que la inspiración nos pille trabajando.

Al principio de la crisis hablamos aquí que esta iba a ser larga, profunda y que nos iba a afectar a todos, como así esta siendo. Muy pocos pueden decir que estén haciendo el “agosto” en ella o que simplemente no va con ellos. Así los que no cayeron solo se atreven a afirmar que se mantienen. En este naufragio muy pocos están montados en los botes salvavidas y la incertidumbre se ha apoderado de todos.
Lo de Acciona no deja de ser una campaña publicitaria, pero debería hacernos reaccionar. La crisis ha sido rápida y profunda y la reacción debe de estar a esa altura. Por tanto debe de ser rápida y profunda también, no valen parches, y no hablo de política. Habló del ámbito en el que todos tenemos influencia directa, nuestra vida y nuestras empresas y proyectos.
El planteamiento de empresa y vida que hasta la fecha hemos llevado a cabo necesita una reestructuración.