La motivación

La motivación

Entrevistador: Hoy nos toca hablar de motivación. De la motivación en el trabajo y en la vida diaria, como una buena motivación puede acabar con la rutina diaria.
AEE: La motivación es lo que nos hace a actuar de una manera determinada, son impulsos, deseos y necesidades o fuerzas similares que nos llevan a actuar. La motivación es un procesoque nos lleva a influir de alguna manera en la conducta propia y ajena.
Siempre se ha pensado en la motivación empresarial como una motivación en términos económicos, cuanto mas produces mas ganas. Pero de un tiempo a esta parte se plantea y cuestiona que esto no es siempre así y que en el hombre hay otro tipo de motivaciones, también intelectuales, espirituales, etc…que nos hacen movernos cada mañana. Porque no solo necesitamos estar motivados en nuestro trabajo sino en nuestra vida diaria.
Vamos a distinguir entre motivo e incentivo: Motivo es la variable que desde dentro de nosotros mismos nos impulsa a la acción y por el contrario el incentivo es la variable que viene de fuera y provoca la acción.
Entrevistador: La motivación es importante en el trabajo, por que en la vida estamos motivados quizás por la necesidad, por el amor hacia los hijos, la pareja, etc… pero el trabajo sino nos llena parece una obligación rutinaria que nos come por dentro.
AEE: Ciertamente es así porqué pasamos gran parte de nuestro tiempo trabajando. Lo importante no es sólo responder a una actividad, sino la implicación con la que se pueda llevar a cabo esa actividad bien en el trabajo bien en la vida diaria.
“Tres hombres están trabajando en la construcción de un edificio. Alguien les pregunta ‘¿qué están ustedes haciendo?’El primero, casi sin inmutarse, le responde: ‘Aquí estoy poniendo ladrillos’El segundo, levantando la cabeza y dejando a un lado por un momento su actividad, le comenta: ‘Estamos construyendo un muro’
El tercero, orgulloso de su trabajo, afirma: ‘Construimos la iglesia de mi pueblo”
Esta historia nos indica a donde nos tiene que llevar la motivación, que no es otra cosa que a involucrarnos en el proyecto de la empresa, de la familia y de la vida.
Entrevistador: La motivación no deja de ser algo complejo lleno de teorías y estudios filosóficos.
AEE: De motivación en el trabajo y en la vida hay libros hasta hartarse. Teorías como la equidad, donde se dice que la persona viene a estar motivada cuando valora como justa la recompensa obtenida después del esfuerzo. O la teoría de las expectativas, cuando nos movemos o actuamos en base a lo que creemos que vamos a recibir por ello.
Para motivarnos o motivar a los trabajadores ponemos metas, esas metas u objetivos deben ser alcanzables con un relativo esfuerzo. Cuando la meta no se alcanza obtenemos una frustración normalmente nos puede llevar a sentimientos negativos y de alineación. Pero también nos puede llevar a sentimientos constructivos y de superación.
De todo esto se deduce que motivación y resultado van íntimamente ligados, de tal manera que si dijimos que la motivación es un esfuerzo para logra un objetivo, la satisfacción es el placer que obtenemos cuando logramos dicho objetivo
Entrevistador: ¿Cómo motivarnos y como motivar?
AEE: A diferentes personas diferentes expectativas, diferentes objetivos a cumplir, diferentes formas de motivar. Para motivar y también motivarse partimos de la base del conocimiento de uno mismo y de las demás personas.
Para valorar el comportamiento de una persona hay que tener en cuenta el valor de la experiencia, es decir los hechos pasados causan efectos en los presentes y futuros. Las conductas positivas tenderán a repetirse y las negativas tenderán a evitarse.
Como motivar en el trabajo, en casa a los niños con los deberes escolares o incluso a la pareja las tareas del hogar. Las claves serían estas:
· Hacer interesante el trabajo, dotarlo de profundidad para que tenga los menos efectos rutinarios sobre el individuo.
· Relacionar las recompensas con el rendimiento, nuestra legislación laboral no ayuda a esto, pero también es cierto que no solo debemos de pensar en recompensa económica. Hay otras formas de recompensar, como son la asignación a tareas preferidas o algún tipo de reconocimiento formal, o incluso más tiempo. Recurso escaso que como vimos se puede gestionar como el dinero.
· Tratar a los empleados con consideración y con valor, parece básico, pero hoy por hoy a veces no se cumple. Al igual que al cliente por el simple hecho de ser cliente se le trata bien y mima, con el empleado hay que tener una parecida empatía, porque de su buen trabajo depende en parte los resultados del negocio. Tratar mal a un empleado no es sino una forma de castigo. El castigo evita un comportamiento no incita a la acción.
· Involucrar a las personas en los proyectos, ya lo vimos cuando hablamos de delegar, el hecho de identificarlos con las acciones, hacen que se involucren en ellas y acudan al trabajo con una motivación, que deje de lado la rutina. En la historia que he contado el único trabajador involucrado era el último, que sentía trabajaba en un todo.
· Dar explicaciones, contar las cosas, buenas y malas informar para que todos seamos participes. Al fin y al cabo no es otra cosa que el dialogo, tan necesario en el trabajo y la vida.
Entrevistador: Si la desmotivación en el trabajo es algo tan común, que es lo que hacemos mal.
AEE: Hay casi un decálogo de cosas que hacemos mal, hay demasiados vicios entre superior y subordinado que creemos como ciertos y repercuten en el trabajo negativamente.
Lo que conocemos vulgarmente como “jefes cañeros” meter presión con el castigo. Quizá ayuda a eliminar una conducta, pero anima a actuar sino a todo lo contrario a no actuar.
El oscurantismo o los secretismos, dan paso a los rumores, a los malos entendidos y a los roces, todo eso nos hace perder tiempo a no sentirnos en el proyecto.
Potenciar las individualidades del equipo y aumentar la competitividad interna. Esto rompe el equipo, dificulta las sinergias y esa máxima que dice que: “el todo es mas que la sumas de las partes”. Es celebre la frase de los futbolistas que dice “el vestuario está unido”.
La incertidumbre en el empleo no ayuda a la implicación del trabajador, eso no quiere decir que todo tenga que ser indefinido. Basta con conocer nuestra situación en la empresa y el porqué de la misma.
El exceso de autoridad, no es mas que soberbia. Todo tiene su justa medida. A nadie le caen simpáticos los prepotentes e inflexibles, porque cuando abusamos de nuestra autoridad nos convertimos en eso.
Criticar a tus trabajadores, delante o detrás de ellos, generara desconfianza. Si has de criticar que sea de forma constructiva como palanca para seguir creciendo.
Ponernos la medalla del equipo, salir solo en la foto como el gran director que somos olvidándonos que sin equipo no hay trabajo y que solos no hacemos nada. “Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros”.
No nos consideremos insustituibles e imprescindibles.
Entrevistador: ¿Y en cuanto a la motivación personal?
AEE: Busca en tu vida, en tus ilusiones, aficiones, en tus seres queridos motivos para saltar de la cama cada mañana. Si tu trabajo es aburrido échale imaginación, considera el día a día cuanto más duro sea como un reto o una aventura. Elimina todo aquello que te produce malestar o si no puedes eliminarlo ridiculízalo.
Piensa que la motivación es contagiosa, algunas veces los demás tiraran de tí y otras tiraras tú de ellos. No vale dejarse llevar por la inercia tenemos que pararnos y pensar. Enfrentarse a la apatía es una lucha contra la desmotivación que pone aprueba nuestra inteligencia.
La imaginación y la fantasía nos ayudaran mucho. Había un niño al que hacer las cuentas le aburría sobre manera, para que las tardes haciendo cuentas no se hicieran interminables asigno a cada número un personaje de película del Oeste, así el 5 era el bueno, el 6 la chica y el 7 el malo, el 8 y el 9 los compinches etc…de tal forma que al hacer las cuentas montaba su propia película. Las tardes haciendo cuentas no solo pasaban volando sino que se las esperaba, con autentico deseso.